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Opinión

Alianza Peña-Astudillo ha afianzado lucha contra inseguridad, marginación y pobreza

Opinión: Jorge Romero Rendón

Tres aspectos llamaron la atención de la visita que hizo el lunes a Acapulco el presidente Enrique Peña Nieto, donde el gobernador Héctor Astudillo Flores dio fe del masivo apoyo que el gobierno federal le ha aportado a Guerrero en todos los rubros, pero principalmente para combatir la inseguridad, la marginación y la pobreza, que son los principales problemas del estado:

Primero, la fortaleza de la alianza política y de gobierno entre el presidente Peña y el gobernador Astudillo, que si bien se ha enfocado principalmente en la aplicación de todo tipo de recursos en materia de seguridad pública, desarrollo social e infraestructura, ha contribuído de manera fundamental en la recuperación de la gobernabilidad en Guerrero.

Hoy hay orden y gobierno, y las instituciones funcionan de la mano de un Ejecutivo que ha sabido asumir el liderazgo en todos los frentes que han requerido atención en Guerrero, luego de las graves crisis de los últimos tiempos. El apoyo presidencial en ese sentido no solo ha sido financiero y de aplicación de programas federales, sino un esfuerzo histórico, frontal, para levantar entre todos los niveles de gobierno a un estado postrado por la pobreza, la corrupción y la violencia, y para darle esperanza a una población que había estado sumida en la zozobra, el escepticismo y la desesperación.

Porque Guerrero es además un tema de seguridad nacional, un ejemplo del porqué no se puede permitir que se sigan expandiendo la desigualdad y la violencia. Por eso el apoyo federal ha sido masivo para el estado, por los datos duros que conocen los gobernantes, y por la eficiente gestoría que ha sabido hacer el gobernador Astudillo para dirigir la ruta del desarrollo social a donde se necesita.

De allí que, por ejemplo, la Cruzada contra el Hambre esté funcionando con tanta inversión aquí, pues como citó el propio presidente Peña, el lunes se crearon 200 comedores comunitarios más, que sumados a los mil que ya funcionan, significan que uno de cada cinco comedores que se han abierto en el país, se ubican en nuestra entidad.

 

Apoyo efectivo y popularidad presidencial…

 

Segundo, la presencia permanente de todos los miembros del gabinete presidencial en Guerrero –Peña ha estado aquí en 31 giras desde que inició su período, algo nunca visto-, tanto en visitas de arranque y evaluación de programas, como en acciones de reorganización de los mismos, lo que da fe de un trabajo coordinado entre los tres niveles de gobierno, y de que el apoyo es real y no se trata de meras reuniones de fotografía. Algo que fue evidente el lunes, en que se avaló el conjunto de esa labor con la presencia de casi medio gabinete.

Y tercero, la recuperación de un activo importante para la gobernabilidad del país, que es la popularidad personal del presidente. El lunes vimos cómo Enrique Peña Nieto fue vitoreada y apapachado por la gente reunida en el poblado de Tres Palos, en Acapulco, donde volvieron a escucharse las porras y se volvieron a ver los teléfonos celulares de la gente tomándose fotos con el mandatario. Y atestiguamos cómo el presidente se dejó querer y abrazar y saludar por los asistentes durante  más de media hora antes de iniciar el evento oficial.

Para algunos, podría parecer una frivolidad hablar de la popularidad de un mandatario, pero hay que recordar que son esas muestras de afecto las que confirman espontáneamente el grado de consenso social hacia la labor del gobernante, y establecen los espacios de interacción entre el que gobierna y su gente, abriendo nuevas posibilidades de participación y cerrando las tentaciones autoritarias.

Sin olvidar que fue precisamente el carisma de Peña uno de los principales factores de su llegada al poder. Y que muestras como las del lunes confirman la salud de la relación pueblo-presidente, algo que han tratado de dinamitar muchos en las redes sociales, pretendiendo que a Peña no lo quiere la ciudadanía, algo que está resultando falso.

De manera que al final, la visita presidencial del lunes dejó un sabor a esperanza de que la alianza Peña-Astudillo siga generando oportunidades, desarrollo y seguridad para Guerrero; y de que esa suma de esfuerzos logre los resultados que todos esperamos, sobre todo en materia de seguridad pública, el tema urgente que ha puesto los ojos del país sobre todo en Acapulco…

Correo electrónico: rendon59@gmail.com

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