La política de diálogo en Guerrero: acuerdos sin presiones
Evelyn Salgado desactivó en minutos la toma de Palacio y sin ceder a presiones negoció con manifestantes
En una primera impresión, parecía que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda cedía a las presiones. Y es que ningún gobernador se atrevió antes a bajar del púlpito del último piso en Palacio y previa exigencia en redes sociales, comenzar un diálogo abierto, prensa presente, para desactivar una toma violenta de Palacio de Gobierno.
Pese a tener conocimiento que entre los manifestantes se encontraban infiltrados miembros de la delincuencia organizada, algunos armados con machetes y probablemente con armas de fuego, la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, demostró su capacidad de lograr acuerdos sin ceder a presiones.
La gobernadora condicionó iniciar el diálogo una vez que liberaran a los colaboradores retenidos en Palacio, lo cual fue atendido casi de inmediato por el grupo de manifestantes.
Poniendo sobre la mesa las cartas del compromiso con la equidad y la transparencia en la gestión pública, la gobernadora guerrerense arrancó el diálogo explicando a alcaldes y comisarios la distribución del presupuesto y cómo se atenderán las necesidades de cada comunidad.
Se comprometió a garantizar que estas necesidades se contemplarán en la planeación de la estatal, beneficiando en primer lugar la infraestructura urbana.
La gobernadora instruyó a los ejecutores de obra y a los responsables de salud pública a realizar visitas a las comunidades para evaluar sus necesidades y asegurar la correcta aplicación de los recursos.
Esto marca un cambio significativo respecto a administraciones anteriores, donde la opacidad y la falta de seguimiento eran una constante.
Eso sí, antes de ello, Salgado Pineda demandó la liberación de los colaboradores que trabajan en Palacio de Gobierno y que habían sufrido las pedradas en los cristales de sus oficinas, sin tiempo de salir a sus casas y ocultándose donde era posible para huir de la violencia encabezada por el alcalde de Atlixtac.
La política de diálogo impulsada por Evelyn Salgado Pineda es una muestra de que es posible lograr acuerdos sin comprometer principios ni ceder a presiones. Lo atestiguamos en un Chilpancingo cubierto de miedo tras el asesinato de su alcalde: La gobernadora salió por la noche a llamar a la paz y a la serenidad.
Sucederá en Atlixtac, una vez que se cumplan las primeras acciones, seguramente Evelyn Salgado acudirá para confirmar que sin presiones se pueden lograr acuerdos y así consolidar las bases en las que se afirma su gestión, la eficiencia y la justicia, sin arrodillarse pero a la vez sin estar por encima del pueblo y manteniendo su compromiso de trabajar con orden, equidad y transparencia para el desarrollo de todo el estado.
