El Veladero Noticias: La abuela Carlota y las invasiones de tierras en Acapulco
No te metas a playa Icacos: COFEPRIS
Por: Sergio Flores
El caso de la Abuela Carlota, originaria de la Tierra Caliente de Guerrero, quien perpetró un doble homicidio al tratar de recuperar su humilde vivienda que le fue invadida en Chalco, Estado de México, despertó el interés nacional por el riesgo para garantizar el patrimonio familiar como son los inmuebles particulares, consagrado en el Artículo 1 Constitucional por lo que en redes sociales, la adulta mayor fue calificada como “justiciera” por propia mano al no ser atendidos sus reclamos por las autoridades.
Las invasiones de tierras y de viviendas son parte de prácticas que también se registran en Acapulco, calculándose más de 60 hectáreas actualmente invadidas por más 30 mil habitantes en 100 colonias.
El huracán Otis dañó al menos 280 mil casas habitación en Acapulco y aunque la mayoría fueron reconstruidas, muchas aún presentan algún estado de deterioro y otras ya fueron invadidas, mientras que Acapulco es una de las 10 ciudades con mayor déficit habitacional.
Las invasiones también se registran en viviendas abandonas de unidades habitacionales como Infonavit Alta progreso, Fovissste, el Coloso, Luis Donaldo Colosio, Vicente Guerrero y las que han surgido al amparo de distintas administraciones municipales principalmente en la zona Diamante como Costa Dorada con decenas de casas abandonadas e invadidas muchas veces para fines delictivos.
Las invasiones también se registran contra el patrimonio municipal pues decenas de propiedades del Ayuntamiento de Acapulco en distintas colonias del puerto han sido ocupadas ilegalmente o vendidas, incluso por algunos funcionarios municipales a su paso por la administración pública y protegidos por la impunidad.
Gran parte de Acapulco ha crecido poblacionalmente por las ocupaciones irregulares e invasiones de predios, luego del boom de Acapulco en los años 50 y 60.
Líderes de colonos tomaron cientos de hectáreas y cerros completos para repartirlos y venderlos para con fines lucrativos y en muchos casos a cambio de favores sexuales, tipo derecho de pernada como señores feudales que abusaron de familias de trabajadores que migraron de otros estados y otros municipios a Acapulco.
Con escrituras a modo de notarios de la ciudad de México en los años 70 y 80, se generaron cientos de escrituras de tierras desocupadas y luego invadidas legalmente para posteriormente ser inscritas en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio para su venta por los entonces, nuevos empresarios inmobiliarios de Acapulco.
Las invasiones toleradas y legalizadas en Acapulco generaron un crecimiento desordenado sin orden y viviendas sin diseño ni uniformidad y servicios públicos muy costosos.
En los años 70 por presiones de medios estadounidenses que llamaron “fosa séptica” a la bahía de Acapulco por recibir las descargas de aguas negras de los pobladores del anfiteatro, el gobierno de Luis Echeverría Álvarez y el estatal de Rubén Figueroa Figueroa, desalojaron a cientos de invasores del cerro El Veladero y con respectivos títulos de propiedad los reubicaron a los costados del río de La Sabana erigiendo la suburbana colonia Ciudad Renacimiento.
Las invasiones de predios han servido a líderes de colonos que cobijados por partidos políticos han construido sus bases sociales y estructuras electorales que los han llevado a ocupar cargos públicos en Acapulco al repartir terrenos a precaristas en distintas colonias del puerto y en las colindancias con Coyuca de Benítez como es la colonia Fuerza Aérea.
En los años 90 fue ordenada desde Casa Guerrero la ocupación de predios en la parte media de la colonia Hornos que años después fue regularizada como colonia Rodríguez Alcaine unos años más tarde, poblaciones enteras fueron desalojadas por órdenes de la entonces, poderosa Promotora Turística de Guerrero Protur para dar paso a la venta de grandes extensiones de predios de playa a empresarios hoteleros para el floreciente desarrollo turístico del denominado Acapulco Diamante.
Los bosques, selva y ecosistemas de mangle del Acapulco Diamante fueron destruidos con la autorización gubernamental para cambiar el uso de suelo a favor de empresas que construyeron miles de casitas de interés social a crédito y devastaron los recursos naturales.
Una factura de la naturaleza fue cobrada en septiembre pasado por el huracán John que provocó la inundación de unas 25 mil viviendas de 40 colonias básicamente en las unidades habitacionales de la zona Diamante que invadieron zonas lagunares y de mangle.
Acapulco por ser un municipio turístico y de segunda casa, cientos de viviendas son compradas por extranjeros y personas de otros estados del país, sin embargo muchas de estas registran invasiones porque son dejadas por temporadas o abandonadas en ocasiones.
En los juzgados civiles y penales, se registran casos de disputa legal por la ocupación posiblemente ilegal de viviendas y predios en Acapulco o por el robo de información y fraudes inmobiliarios.
La autoridad de Guerrero y Acapulco debe enfocar sus esfuerzos y hacer justicia en los procesos legales por la tenencia de tierras, casos de invasiones a la propiedad privada y pleitos por inmuebles para no invocar a prácticas como la de la guerrerense, abuela Carlota que trató de hacerse justicia por propia mano en el Estado de México ya que las autoridades no actuaron ante sus reclamos legales.
Acapulcazo
Ante la próxima temporada turística de Semana Santa, la playa Icacos de la zona Dorada de Acapulco por su alto nivel de enterococos fecales en sus olas, representa un riesgo para la salud de los bañistas, según los resultados de los monitoreos de la Comisión Nacional para la Protección de Riesgos Sanitarios dados a conocer este lunes.
La parte alta de las playas del Acapulco Dorado como Icacos, registra una concentración de asentamientos irregulares en la parte alta lo que provocó tras el paso del huracán John el deslizamiento de tierra que asolvó la parte baja de Acapulco y la destrucción de gran parte de la Infraestructura sanitaria, sin embargo, el resto de las playas de Acapulco son catalogadas como aptas para el esparcimiento de bañistas y dar un buen Acapulcazo.
