Día Internacional del Beso: Un gesto que beneficia la salud emocional y física
Besar activa complejos mecanismos biológicos que influyen en diferentes ámbitos del ser humano
Ciudad de México.– El Día Internacional del Beso, que se celebra este 13 de abril, es la ocasión perfecta para reflexionar sobre los efectos positivos que este gesto tiene sobre nuestra salud y bienestar.
Más allá de ser una simple muestra de afecto o pasión, besar activa complejos mecanismos biológicos que influyen en el sistema cardiovascular, neurológico, endocrino e inmunológico, según explicó Nora Alma Fierro González, del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM.
Durante una intervención sobre los beneficios de besar, la especialista destacó que este acto tiene un efecto positivo en el sistema cardiovascular, al aumentar la frecuencia cardiaca, dilatar los vasos sanguíneos y mejorar la oxigenación de la sangre. “Lo cual ayuda a regular la presión arterial y reduce el riesgo de hipertensión”, afirmó Fierro González.
¿Cuáles son los beneficios de besar?
Fortalece el sistema inmunológico
Pero, ¿puede besar también mejorar nuestras defensas? Según la experta, la respuesta es sí. El eje neuroendocrino-inmunológico, que involucra la interacción entre el cerebro, las hormonas y el sistema inmune, se activa con estímulos emocionales, como un beso. “Besar favorece la liberación de citocinas que regulan la inflamación y reducen el riesgo de alergias”, señaló Fierro González. Además, el beso fomenta la transferencia de microbiota, bacterias benéficas que influencian la salud inmunológica.
En un estudio publicado en 2014, se reveló que en un beso de 10 segundos se pueden intercambiar hasta 80 millones de bacterias. Esto resalta cómo este gesto íntimo también puede tener beneficios en términos de fortalecer las defensas del cuerpo.
El beso como regulador emocional
No solo a nivel físico, sino también emocional, besar tiene un impacto profundo. Gabriel Gutiérrez Ospina, especialista del IIBO, explicó que besar activa un complejo circuito cerebral que incluye áreas como el sistema límbico, la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal. “Cuando tenemos una relación segura, amorosa y cuidadosa, la corteza frontal domina a la amígdala, que gestiona el miedo y el estrés. Esto permite que entremos en un estado de mayor calma”, indicó el académico.
El beso, en este contexto, no solo regula la fisiología del cuerpo, sino que también calma las emociones y reduce el estrés. Gutiérrez Ospina añadió que este proceso es inconsciente, pero extremadamente efectivo en momentos de ansiedad, enojo o miedo.
Los diferentes tipos de beso
El beso puede tener muchos matices, desde un gesto afectivo entre madre e hijo hasta un beso erótico o familiar. Cada tipo de beso tiene efectos que varían según el contexto y el aprendizaje emocional. “Una infancia regañada puede sentirse reconfortada con un beso, abrazo o una frase amorosa”, comentó Gutiérrez Ospina, subrayando que estos gestos generan asociaciones duraderas que influyen en cómo buscamos ciertos tipos de contacto físico en la adultez.
Un recordatorio de la importancia del afecto
Para concluir, los expertos coincidieron en que el Día Internacional del Beso es una invitación a reflexionar sobre la importancia de expresar afecto físico. Como destacó Gutiérrez Ospina, besar es más que un simple gesto; puede ser una medicina emocional, un puente entre el cuerpo y la mente, y un recordatorio de que somos seres sociales que necesitamos cariño para sobrevivir.
