Último adiós al Papa Francisco: miles acompañan su funeral en Roma
Francisco, el primer Papa latinoamericano, deja un legado de cercanía, misericordia y fraternidad en la Iglesia y en el mundo.
El mundo despidió ayer al Papa Francisco en una ceremonia solemne y multitudinaria celebrada en la Plaza de San Pedro, tras su fallecimiento apenas días después de oficiar la misa de Pascua. Más de 200 mil personas, entre fieles y visitantes, acompañaron el funeral del pontífice que llevó a la Iglesia a las calles y abogó por los marginados.
El cardenal Giovanni Battista Re ofició la misa fúnebre, recordando a Francisco como un guía de “hospital de campaña”, defensor de la fraternidad frente a la cultura del descarte.
Entre los asistentes destacaron líderes como Donald Trump, Volodímir Zelenski, Emmanuel Macron, los reyes de España y Javier Milei.
El féretro del papa Francisco, trasladado en un papamóvil abierto, recorrió las calles de Roma hasta llegar a la Basílica de Santa María la Mayor, donde fue sepultado bajo una losa de mármol de Liguria, tierra de sus ancestros. El trayecto, seguido en silencio por miles, reflejó el legado de un papa cercano al pueblo.
Durante la misa, Battista Re pidió a Francisco, “que ahora rece por nosotros”, evocando el mensaje que el pontífice repitió hasta su último día. El acto concluyó con sellos ceremoniales en el ataúd y el canto del Regina Caeli.
Más de 160 delegaciones internacionales acudieron al funeral del papa Francisco, incluidos representantes de América Latina como Luiz Inácio Lula da Silva, Daniel Noboa y Xiomara Castro. Junto a ellos, “los últimos” —los marginados— también estuvieron presentes en este adiós histórico.
