Muere mujer tras explosión en Grecia; investigan posible vínculo con extremismo
Aparentemente intentaba colocar el artefacto explosivo en las afueras de una sucursal bancaria
Salónica, Grecia, 3 de mayo de 2025 — Una mujer murió la madrugada del sábado en la ciudad de Salónica, al norte de Grecia, tras la explosión de una bomba que transportaba en sus manos, según reportó la policía local.
De acuerdo con las autoridades, el incidente ocurrió alrededor de las 5 de la mañana cuando la mujer, de 38 años, aparentemente intentaba colocar el artefacto explosivo en las afueras de una sucursal bancaria. La explosión le costó la vida en el acto.
La policía no reveló públicamente la identidad de la víctima, pero indicó que tenía antecedentes penales relacionados con drogas y prostitución, y que había estado involucrada en al menos un robo y varios hurtos. La división de crimen organizado de la policía griega ya investiga el caso, y las autoridades no descartan que la mujer pudiera haber tenido vínculos con grupos extremistas de izquierda.
Este hecho se suma a una serie de atentados que han generado preocupación en Grecia, país que ha vivido históricamente episodios de violencia política desde la década de 1970. Aunque muchos de los grupos más activos en los años 80 y 90 fueron desmantelados, han surgido nuevas células pequeñas que continúan realizando ataques de menor escala, usualmente sin víctimas, pero con fines ideológicos.
Auge de nuevos grupos y recientes atentados
El año pasado, un hombre murió al explotar una bomba que ensamblaba en un apartamento en el centro de Atenas. En ese mismo incidente, una mujer resultó gravemente herida. Las autoridades no lograron identificar claramente el objetivo del ataque.
El ministro de Protección Ciudadana, Michalis Chrisochoidis, alertó entonces sobre la aparición de una “nueva generación de extremistas domésticos”, tras señalar un posible repunte de la violencia subversiva.
Más recientemente, en abril, el grupo autodenominado Lucha de Clase Revolucionaria se adjudicó la responsabilidad por una bomba que estalló cerca de las oficinas de Hellenic Train, el principal operador ferroviario del país. También afirmó haber colocado otra bomba cerca del Ministerio de Trabajo en febrero.
En ambos casos, las explosiones fueron precedidas por llamadas de advertencia que permitieron evacuar las zonas afectadas, evitando víctimas, aunque se registraron daños materiales. El grupo explicó que sus acciones forman parte de una “lucha armada contra el Estado”.
El atentado contra las oficinas del tren se produjo poco después del segundo aniversario del peor desastre ferroviario en la historia de Grecia, donde 57 personas murieron tras el choque de un tren de carga y otro de pasajeros. El accidente desató una ola de protestas lideradas por familiares de las víctimas y dejó en evidencia serias fallas en los sistemas de seguridad ferroviaria del país.
La explosión en Salónica reaviva los temores sobre la seguridad interna y la persistente amenaza de la violencia política en Grecia, en un contexto donde las tensiones sociales y la desconfianza hacia las instituciones se mantienen vigentes.
