En Guanajuato, impulsan flag football como herramienta de reintegración para adolescentes
La Secretaría de Seguridad y Paz destacó el valor de estas iniciativas que apuestan por el deporte como motor de cambio social
Adriana Olea
mayo 05, 2025 5:42 pm
Guanajuato, Gto., a 5 de mayo de 2025 — En un esfuerzo por transformar vidas a través del deporte, el estado de Guanajuato impulsa una iniciativa que utiliza el flag football como vía de reintegración social para adolescentes en conflicto con la ley penal. El proyecto es resultado de la colaboración entre la Dirección General de Reintegración Social para Adolescentes de la Secretaría de Seguridad y Paz y la organización Corazón Profundo.
Un total de 38 jóvenes del Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes participaron en actividades deportivas diseñadas no solo para mejorar su salud física y emocional, sino también para fomentar valores como la disciplina, la convivencia y el trabajo en equipo, en un entorno libre de violencia.
A diferencia del futbol americano tradicional, el flag football se basa en la destreza y la estrategia. En lugar de derribar al oponente, los jugadores deben quitarle una de las dos banderas de tela que porta en la cintura, lo que reduce el contacto físico y favorece el juego limpio.
Luis Felipe Razo Ángeles, titular de la Dirección, subrayó el impacto positivo de esta actividad:
“El flag football enseña a manejar emociones, a respetar reglas y trabajar en equipo. Les da un espacio seguro para canalizar sus frustraciones, pero también para soñar, para entender que pueden cambiar su destino si se les da la oportunidad. En este campo de juego la esperanza se siembra”.
La Secretaría de Seguridad y Paz destacó el valor de estas iniciativas que apuestan por el deporte como motor de cambio social:
“Es momento de hacer del deporte una herramienta de transformación. De creer en el poder de la segunda oportunidad. Cada jugada representa un paso hacia una nueva vida para estos jóvenes”.
Además de mejorar su estado físico, los adolescentes desarrollan habilidades sociales clave para su proceso de reintegración, y encuentran en este deporte una posible ruta hacia una nueva vida, libre de violencia y exclusión.
Este esfuerzo consolida una red de apoyo comunitaria y familiar que promueve una reinserción social efectiva y sostenible, demostrando que el deporte puede ser mucho más que competencia: puede ser esperanza.