Ocultan por décadas encuentro aéreo con nave gigantesca en Alaska
El caso del vuelo JL 1628 de Japan Airlines, uno de los avistamientos OVNI más documentados, fue silenciado por autoridades estadounidenses pese a pruebas contundentes.
En noviembre de 1986, el vuelo 1628 de Japan Airlines se topó con un objeto volador no identificado de proporciones colosales sobre Alaska, en lo que sería uno de los encuentros aéreos más sólidos registrados. El capitán Kenju Terauchi, con más de 10 mil horas de vuelo, describió una nave “del tamaño de varios portaaviones” que se aproximó peligrosamente al Boeing 747.
El incidente inició con dos luces brillantes que siguieron al avión comercial. Posteriormente, una nave nodriza emergió frente a la aeronave, según el testimonio del piloto. “Hay un gran objeto negro justo frente a nosotros… parece una nave espacial”, reportó Terauchi por radio. Tanto el radar de a bordo como los sistemas de control aéreo en Anchorage confirmaron la presencia de los objetos.
NORAD descartó actividad militar en la zona, aunque admitió una interferencia de radio cerca del avión. El vuelo, que iba de París a Tokio, recibió autorización para cambiar de altitud en maniobras evasivas.
Pese a los registros de radar, grabaciones, dibujos y testimonios, el caso fue desestimado. Terauchi fue relegado de sus funciones, acusado de credibilidad dudosa.
En 2007, John Callahan, exfuncionario de la FAA, reveló que altos mandos de la CIA, FBI y la Casa Blanca suprimieron toda evidencia. “Este evento nunca ocurrió”, habría sentenciado un agente.
Décadas después, el investigador John Greenewald desclasificó más de 1,500 páginas sobre el caso. El informe original describe una nave de hasta 90 metros, capaz de flotar y desaparecer.
