Detienen a “El Pajarraco” presunto implicado en el caso Ayotzinapa
Juan Miguel N., alias ‘El Pajarraco’, fue arrestado en Hidalgo por su presunta relación con el grupo Guerreros Unidos, en 2014 ya había sido detenido, pero fue liberado por decisión judicial
Ciudad de México, 04 de junio del 2025.- Elementos del Gabinete de Seguridad detuvieron a Juan Miguel N., conocido como El Pajarraco, presunto miembro del grupo criminal Guerreros Unidos, señalado por su posible participación en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014.
El arresto se realizó en calles de la colonia Centro del municipio de Almoloya, en el estado de Hidalgo. El hombre, de 37 años, fue capturado gracias a un operativo de vigilancia instalado en la calle Ernesto Viveros Oriente, zona donde solía desplazarse.
La detención fue ejecutada por agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar) y la Guardia Nacional (GN).
Vinculado a desaparición forzada y crimen organizado
El Pajarraco es acusado de delitos contra la salud, delincuencia organizada y desaparición forzada. Su nombre ha figurado en investigaciones desde hace más de una década.
“A Juan Miguel “N” se le informó el motivo de su detención, se le leyeron sus derechos de ley y fue puesto a disposición del agente del Ministerio Público, quien determinará su situación jurídica”, informaron las autoridades en un comunicado conjunto.
Un caso con antecedentes: fue liberado en 2018
El hoy detenido ya había sido arrestado anteriormente, en 2018, en Piedras Negras, Coahuila. Sin embargo, un juez ordenó su liberación dos semanas después, al considerar que su aprehensión fue irregular.
Durante ese breve periodo bajo custodia, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) obtuvo su testimonio, aunque no tuvo valor judicial. En ese entonces, El Pajarraco buscaba aliviar su carga emocional por lo ocurrido en 2014.
“Ya no los busquen porque todos murieron al ser incinerados en el basurero de Cocula”, declaró a la CNDH.
CNDH cuestiona el valor de su confesión
En su confesión, Juan Miguel N. afirmó que no portaba armas la noche de la desaparición de los normalistas, ya que su rol dentro del grupo criminal era “cuidar el pueblo”. No obstante, la CNDH desestimó la difusión de su testimonio.
“Se rechaza categóricamente el interés de encubrir ineficiencias y omisiones del pasado y querer cancelar de antemano las nuevas investigaciones, reconstruyendo un escenario contrario a la verdad y la justicia que reclaman los familiares de los 43 normalistas y toda la sociedad”, indicó entonces la Comisión Nacional.
