¿Qué lo salvó? Así habría sobrevivido pasajero del accidente de Air India
Vishwash Kumar Ramesh, de 40 años, vivió para contarlo tras quedar como el único sobreviviente de la caída del vuelo AI171 en Ahmedabad
Ciudad de México, 14 de junio del 2025.- El 12 de junio de 2025, Vishwash Kumar Ramesh se convirtió en el único superviviente del vuelo AI171 de Air India, que se estrelló poco después de despegar de Ahmedabad, en el oeste de la India.
De acuerdo con los primeros informes, el británico de 40 años ocupaba el asiento 11A en el Boeing 787 de Air India, junto a la salida de emergencia. Pese a que resultó herido, sus lesiones no fueron de gravedad.
“Cuando mi puerta se rompió, intenté escapar por ella y lo logré”, relató Ramesh en una entrevista con la cadena DD News.
“Todo sucedió delante de mis ojos. Ni siquiera puedo creer que sobreviví, porque por un momento pensé que iba a morir. Cuando abrí los ojos, me di cuenta de que estaba vivo, intenté quitarme el cinturón de seguridad y lo logré. Ante mis ojos, las azafatas y otras personas estaban muertas”, explicó desde el hospital.
La importancia (o casualidad) del asiento 11A
Su milagrosa salida del avión ha hecho que la comunidad científica siga cuestionado cómo lo logró sabiendo que en el mismo vuelo más de 240 personas a bordo fallecieron.
Según recoge El País, Guy Gratton, profesor de Aviación en la Universidad de Cranfield, consideró que el lugar en el que viajaba Vishwash Kumar Ramesh, delante del ala y junto a una salida, pudo haber sido clave.
“Probablemente esa parte se separó del fuselaje y de la explosión del combustible”, explicó.
Sin embargo, expertos como Graham Braithwaite advierten que no hay pruebas concluyentes. “Sin evidencia clara, todo es especulación”, aseguró el también académico de Cranfield.
La seguridad en el aire continúa bajo análisis
“Puede que el diseño ayudase, pero es probable que fuese pura casualidad lo que marcó la diferencia”, añadió Braithwaite.
Factores como el uso del cinturón, la rápida evacuación o incluso el ángulo del impacto pudieron contribuir. Lo que está claro es que, en este accidente excepcional, el asiento 11A , más allá de su ubicación, se convirtió en el lugar donde la suerte y la circunstancia se encontraron para salvarle la vida al británico.
“Aunque las imágenes del accidente de ayer sugerían que no podía haber supervivientes, este no es un accidente típico. La mayoría lo son. Y eso es gracias a que cada vez que ocurre uno, lo investigamos no para culpar, sino para aprender. Es parte de la cultura que mantiene la aviación segura”, recordó Braithwaite.
