Crimen recluta a jóvenes deportados en Guanajuato, advierten
Activista denuncia al menos 30 casos documentados entre febrero y mayo de 2025; alerta por falta de protección y reintegración
Guanajuato, Gto., 24 de julio de 2025. – Jóvenes y adolescentes deportados recientemente de Estados Unidos están siendo blanco del crimen organizado en Guanajuato al regresar a sus comunidades de origen, denunció la activista migrante María Dolores Aviña Gómez, quien ha documentado al menos 30 casos en los últimos meses.
La situación afecta principalmente a municipios como Salamanca, Yuriria, Salvatierra, Jerécuaro y Acámbaro, donde estos menores enfrentan escenarios de violencia, exclusión y nulas oportunidades de desarrollo.
“Luego son interceptados por el crimen organizado”
“Nos siguen reportando que en Guanajuato, cuando hay jóvenes deportados, luego son interceptados por el crimen organizado”, advirtió Aviña Gómez, quien reside en Texas y representa a comunidades migrantes.
Explicó que muchos de estos adolescentes fueron deportados tras utilizar la aplicación CBP One o presentarse ante la Patrulla Fronteriza para solicitar asilo. Sin cumplir con los requisitos o al faltar a audiencias migratorias, fueron retornados a México, quedando en situación de vulnerabilidad.
“Para migración son una presa fácil, llegan a corte y de ahí los suben al autobús blanco para deportarlos. Si no van, tienen su dirección, y a veces ahí viven otros familiares indocumentados que también están en riesgo”, denunció.
Amenazas, extorsión y miedo a denunciar
Aviña Gómez aseguró que al regresar a Guanajuato, los jóvenes reciben amenazas para integrarse al crimen organizado.
“Les dicen que, si no te vas con nosotros, sabemos dónde viven tus familiares, y los amenazan”, detalló.
Tan sólo en mayo, su organización recibió diez reportes de hostigamiento en Salamanca y Yuriria. Entre ellos, el caso de un joven en Casacuarán que fue extorsionado tras regresar con la intención de emprender un negocio.
Falta de políticas públicas y atención institucional
La activista lamentó la inexistencia de un plan de reintegración o protección para los menores deportados, lo cual los deja expuestos a redes criminales.
“Tienen que asegurarse, dependiendo de la edad, de que regresen a la escuela o tengan opciones laborales. Si no se trabaja en coordinación entre el Gobierno Federal, el Estado y los municipios, estos jóvenes van a ser presa fácil”, alertó.
También denunció que el miedo a represalias impide que los afectados presenten denuncias ante la Fiscalía, lo que contribuye a la invisibilización del problema.
“Les pedimos que denuncien ante la Fiscalía, pero tienen miedo. Y la respuesta de la autoridad es: ‘sin denuncia no podemos hacer nada’. Entonces son casos aislados que se quedan ahí, invisibles”, lamentó.
“Es un ciclo de abandono”
Aviña Gómez concluyó con un llamado urgente a las autoridades para intervenir de forma coordinada y evitar que estos jóvenes sigan cayendo en redes delictivas.
“Primero los expulsa Estados Unidos, luego los atrapa el crimen organizado aquí. Es un ciclo de abandono del que nadie se está haciendo cargo”, sentenció.
