Autorizan proyecto a coach de “Chicharito” Hernández en Playa del Carmen
El proyecto denominado “Casa D”, consistente en 11 cabañas en una superficie de 21.6 hectáreas
Cancún, Q. Roo.- 4 de agosto 2025.- La delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Quintana Roo autorizó, de forma condicionada, al coach motivacional, Diego Dreyfus, el cambio de uso de suelo de 3.1 hectáreas de terrenos forestales.
El tema saltó recientemente a la esfera pública pues dentro del Programa de Rescate y Reubicación de fauna autorizado para la “Casa D”, se establece la posibilidad de “usar palos” para ahuyentar a la fauna silvestre, lo cual ha sido interpretado como que puede “azotarse” a los animales para que se alejen de la zona en donde serán edificadas las cabañas de Deyfrus.
La Semarnat autorizó, de forma condicionada, a Dreyfus, el cambio de uso de suelo de 3.1 hectáreas de terrenos forestales y la autorización de impacto ambiental para la construcción de 11 cabañas en una superficie de 21.6 hectáreas a localizarse en el predio “Cantarranas” en Playa del Carmen.
La dependencia federal aclaró el uso de los palos
Respespecto al uso de palls, la dependencia, aclaró que entre las medidas de mitigación sí se contempla el uso de palos, pero como estímulo acústico para espantar a la fauna, sin tocarla directamente, es decir, sin hacerle daño.
“Es importante subrayar que estas acciones forman parte de una estrategia técnica y ambiental regulada, cuyo propósito es garantizar la protección de las especies y el cumplimiento de las obligaciones establecidas por la legislación en la materia”, indicó la dependencia federal sobre el proyecto de Deyfrus.
En términos generales, entre las condicionantes al proyecto de “Casa D”, la Semarnat prohibió realizar actividades fuera del polígono autorizado, efectuar vertidos o descargas de residuos o sustancias contaminantes, operar desarrollo sin contar con permisos complementarios requeridos por otras autoridades federales, estatales o municipales; y ampliarlo o modificarlo sin previa autorización en materia de impacto ambiental.
El proyecto de Deyfrus quedó sujeto a seguimiento y supervisión por parte de la autoridad ambiental federal, y su operación está condicionada al cumplimiento de las medidas técnicas, legales y ecológicas establecidas en el resolutivo; también al pago de una compensación económica por el cambio de uso de suelo.
