Acapulco renace entre arena dorada y playas limpias
La Perla del Pacífico sigue recordando por qué, generación tras generación, ha sido el lugar donde muchos encuentran el mar que nunca pasa de moda
Acapulco, Gro., 18 de agosto de 2025.- Tras los estragos que han marcado a este puerto, Acapulco vuelve a mostrar una cara distinta: playas limpias, arena dorada y un mar en calma que se convierte en el mejor escenario para turistas que lo visitan después de años, o que lo eligen como destino recurrente.
Cuando el amanecer tiñe de dorado la bahía, los primeros pasos en la arena no son de turistas, sino de los trabajadores de la Promotora de Playas. Desde las 6:30 de la mañana comienzan la faena: barrido fino, recolección de envases de plástico y aluminio, y la carga de costales hacia los camiones recolectores que los llevarán al relleno sanitario.

En entrevista telefónica, el director de la dependencia, Alfredo Lacunza de la Cruz, explicó que durante la temporada de lluvias el trabajo se redobla, pues los canales pluviales arrastran basura hasta el mar, recordó que durante los fenómenos naturales Otis y John se reforzaron las actividades de limpieza para reanudar las actividades turísticas en el destino.
“Nos toca enfrentar de todo, desde lo que baja con las lluvias hasta los estragos de fenómenos naturales como Otis. Solo después de ese huracán recolectamos más de ocho mil toneladas de desechos, entre muebles, vehículos y hasta bloques de concreto”, relató.

El esfuerzo se refleja en la experiencia de quienes llegan al puerto. Francisco Hernández Villa, visitante de Monterrey, regresó a Acapulco después de más de tres décadas y dijo sentirse sorprendido.
“Desde mi juventud no venía, y me encuentro con playas muy bonitas y limpias, desde las de Diamante y Puerto Marqués hasta las del centro. Todo ha sido una experiencia única: la atención, la calidez de la gente y los precios accesibles”, comentó mientras acomodaba su sombrilla frente al mar.

Por su parte, Amelia Jiménez, visitante del Estado de México, quien se hospedó en el puerto por 3 días y 2 noches, contó que Acapulco forma parte de su agenda personal de descanso.
“Cada año vengo al menos una vez a la playita, a agarrar color y disfrutar de todo. Acapulco tiene las mejores playas, me he ido a Cancún y no se le compara en nada”, expresó.
Ya entrada la mañana, familias enteras comienzan a instalarse sobre la arena aún húmeda por el rocío. Los niños corren tras las olas suaves, los vendedores ambulantes ofrecen cocos fríos y fritangas, y la música de bocinas portátiles se mezcla con el graznido de las gaviotas. En ese contraste entre el bullicio y la calma del océano, Acapulco muestra una de sus mejores postales: playas limpias y listas para el disfrute.
Y aunque las adversidades naturales han puesto a prueba al puerto, la imagen que hoy proyecta parece ser la de un destino que se levanta con fuerza. Entre arena dorada, aguas cristalinas y la calidez de su gente, Acapulco sigue recordando por qué, generación tras generación, ha sido el lugar donde muchos encuentran el mar que nunca pasa de moda.
