Guerrero entre los tres estados más afectados por incendios forestales
En lo que va del año, el estado ha sufrido la pérdida de más de 106 mil hectáreas de bosque
Acapulco, Gro., 1 de octubre de 2025. – Guerrero se encuentra en el tercer lugar nacional en cuanto a superficie afectada por incendios forestales, según el último informe de la Comisión Nacional Forestal (Conafor). Hasta la fecha, se han quemado un total de 106 mil 181.87 hectáreas en el estado.
La cifra coloca a Guerrero como uno de los estados más afectados por estos desastres naturales, solo por detrás de Chihuahua y Durango, que ocupan los primeros dos lugares con 203 mil 766.17 y 117 mil 351.98 hectáreas quemadas, respectivamente.
Incendios y áreas afectadas en Guerrero
A nivel nacional, Guerrero también ocupa el octavo lugar en cuanto al número de incendios registrados, con un total de 261 siniestros hasta el momento. A pesar de que entre el 19 y 25 de septiembre no se reportaron nuevos incendios en la entidad, la situación sigue siendo preocupante.
A continuación, los estados más afectados por la superficie quemada en 2025:
1. Chihuahua – 203,766.17 hectáreas
2. Durango – 117,351.98 hectáreas
3. Guerrero – 106,181.87 hectáreas
4. Sinaloa – 106,068.58 hectáreas
5. Jalisco – 85,198.42 hectáreas
El informe también destaca que, aunque la temporada de incendios ha sido menos activa en Guerrero en las últimas semanas, en otras regiones como Baja California se reportaron conflagraciones importantes, como una que quemó 75 hectáreas entre el 19 y 25 de septiembre.
Causas y consecuencias de los incendios
El reporte de Conafor indica que el 30% de los incendios forestales en el país se deben a causas intencionales, mientras que un 21% están relacionados con actividades agrícolas. Además, el 95% de estos incendios son superficiales, lo que significa que afectan principalmente a la vegetación herbácea, mientras que el 5% restante daña zonas de vegetación arbustiva.
En términos de impacto, los incendios en Guerrero han sido devastadores en años anteriores. En 2011, el estado sufrió la pérdida de 956 mil hectáreas, mientras que en 2023 y 2024, las cifras llegaron a superar el millón de hectáreas quemadas.
El monitoreo y control de estos incendios sigue siendo una prioridad para las autoridades, especialmente para proteger ecosistemas sensibles al fuego que son fundamentales para la biodiversidad y la salud ambiental de la región.
