¡Llave fantasma en Hogar Moderno: dos meses sin agua porque “no encuentran” la válvula!
Culpan a la turbiedad del río y a “mafias del agua” que manipulan válvulas para vender pipas, los habitantes de Hogar Moderno
Acapulco, Gro., 1 de noviembre de 2025.– Vecinos de la colonia Hogar Moderno llevan 60 días sin una gota de agua potable y la explicación de la CAPAMA parece sacada de una comedia de terror: “Al parecer hay una llave de paso cerrada… pero no la encontramos”. Sí, leyeron bien: la comisión encargada de llevar el vital líquido a miles de hogares pierde sus propias válvulas como quien pierde las llaves del coche.
Lo que empezó al parecer como un “corte programado” en octubre por mantenimiento en el acueducto Papagayo II se convirtió en una pesadilla interminable.
Mientras la alcaldesa Abelina López Rodríguez culpa a la turbiedad del río y a “mafias del agua” que manipulan válvulas para vender pipas, los habitantes de Hogar Moderno –junto a otras 40 colonias– sobreviven comprando garrafones a precio de oro o esperando pipas que nunca llegan.
“Llamamos todos los días y siempre es lo mismo: ‘Vamos a mandar a alguien’. Nadie viene, nadie sabe, nadie responde”, denuncia María González, vecina afectada desde hace dos meses.
El director de CAPAMA promete “revisión exhaustiva”, pero los vecinos ya no creen en promesas. Si no encuentran la llave, que la busquen con linterna”, ironiza don José Luis, quien gasta 400 pesos semanales en agua embotellada.
Detalles del caos de agua en Acapulco
En junio se detecto una fuga en una tubería de 8 pulgadas en la calle Río Atoyac que complicó a varias colonias cercanas a Hogar Moderno.
Reportes de la CAPAMA indican que por las infinitas fugas en el puerto, se pierden 800 litros por segundo de agua.
Sobre la Costera Miguel Aleman se registraron al menos dos bloqueos en el mes de octubre por falta de agua en la colonia Petaquillas. En la manifestación se generó el famoso video viral en donde una señora acusa desesperada que no se puede lavar “el fundillo”.
La manipulación de válvulas es una constante en CAPAMA, en muchos casos los encargados cobran dinero a los vecinos para abrir la válvula y dotarlos de agua, sin la supervisión o el control de la autoridad municipal.
