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Uruapan despide entre lágrimas y ovaciones al alcalde Carlos Manzo: “¡Presidente! ¡Presente!”

Uruapan, Michoacán, 2 de noviembre de 2025 – Miles de ciudadanos llenaron este domingo las calles de Uruapan para acompañar en hombros el féretro del alcalde Carlos Manzo Rodríguez, asesinado 24 horas antes. El cortejo fúnebre avanzó entre porras, aplausos y el grito unísono de “¡Presidente! ¡Presente!”, que retumbó en el corazón del pueblo aguacatero. […]

Uruapan despide entre lágrimas y ovaciones al alcalde Carlos Manzo: “¡Presidente! ¡Presente!”
Sepelio Carlos manzo. Imagen Quadratin Michoacán
Juan José Belmonte
noviembre 03, 2025 8:20 am

Uruapan, Michoacán, 2 de noviembre de 2025 – Miles de ciudadanos llenaron este domingo las calles de Uruapan para acompañar en hombros el féretro del alcalde Carlos Manzo Rodríguez, asesinado 24 horas antes. El cortejo fúnebre avanzó entre porras, aplausos y el grito unísono de “¡Presidente! ¡Presente!”, que retumbó en el corazón del pueblo aguacatero.

Desde la Funeraria Jardines del Recuerdo hasta la Catedral de San José, vecinos, productores, policías municipales y excolaboradores portaron el ataúd cubierto con la bandera tricolor y una corona de flores blancas.

Niños con globos negros, mujeres con velas y hombres con el puño en alto coreaban su nombre. “Carlos no se fue, vive en la lucha”, se leía en una manta firmada por agricultores que él defendió contra la extorsión, reportó Quadratín Michoacán..

En la plaza principal, donde Manzo fue baleado durante el Festival de la Vela, la multitud se detuvo. Allí, bajo el mismo templete que inauguró con su discurso de paz, se guardó un minuto de aplausos ensordecedores. “Él nos enseñó a no bajar la cabeza”, gritó una locataria del mercado, entre lágrimas.

El obispo Juan Espinoza Jiménez ofició una misa de cuerpo presente. “Carlos fue un mártir de la justicia”, dijo, mientras el órgano interpretaba Cielito Lindo —la canción que el alcalde tarareaba en sus giras—. Al salir, la banda municipal tocó Las Golondrinas. El cielo nublado pareció romperse en llanto colectivo.

Familiares, con la voz quebrada, agradecieron el cariño: “Él siempre decía que Uruapan era su gran amor. Hoy Uruapan le devuelve ese amor”.

El cuerpo fue inhumado en el Panteón Municipal, donde una guardia de honor de policías —a quienes Manzo prometió dignidad— rindió honores.

Uruapan no despide a un alcalde. Despide a un símbolo de resistencia.

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