Acapulco

Prohibirán venta de bebidas alcohólicas en el Tonic Fest: Abelina López impone su ley a costa de la libertad y el sentido común

Abelina López busca justificar esta medida bajo el argumento de “prevención de incidentes”

Prohibirán venta de bebidas alcohólicas en el Tonic Fest: Abelina López impone su ley a costa de la libertad y el sentido común
Fernanda Ramírez
noviembre 26, 2025 12:31 pm

Acapulco, Gro., 26 de noviembre de 2025.- A solo horas de que arranque el “Tonic Fest” (26 al 28 de noviembre en playa Tamarindos), la presidenta municipal Abelina López Rodríguez ha decidido que el evento solo podrá realizarse si se convierte en una especie de kermesse sin alcohol: prohibición absoluta de venta de bebidas alcohólicas durante los tres días. Lo que empezó como una amenaza de clausura por “falta de permisos” en octubre, se transformó mágicamente en autorización… siempre y cuando los organizadores acepten la condición caprichosa de la alcaldesa.


Durante semanas, López Rodríguez mantuvo en vilo a miles de jóvenes y a una empresa privada con el discurso de los “permisos pendientes” y la posibilidad de cancelar todo si no se cumplía “la normativa”. Hoy, con los escenarios ya montándose y las entradas vendidas desde hace meses, la munícipe revela su verdadera carta: el alcohol es el enemigo público número uno y ella, la heroína que lo combate aunque tenga que pisotear la lógica y la libertad de los adultos que pagan su boleto.


“Sin bebida, eso se dejó claro, sin bebida. En el momento que empiecen a vender bebidas, pues la empresa sabe que eso no se va a permitir”, sentenció este martes la alcaldesa, como si estuviera dirigiendo un campamento juvenil y no un festival de música en una ciudad turística que vive, precisamente, del turismo y la noche.

Irónica medida

Para justificar la medida, se escuda en la “prevención de incidentes”, un argumento que suena razonable hasta que uno recuerda que en Acapulco circulan diariamente armas de alto calibre y grupos delictivos disputándose plazas, mientras la autoridad destina 150 policías municipales, elementos de SEDENA, Guardia Nacional y Protección Civil… para vigilar que nadie tome una cerveza en un concierto. Es decir: el mismo gobierno que no puede garantizar la seguridad básica en las calles, ahora sí se vuelve implacable cuando se trata de impedir que adultos responsables consuman alcohol en un espacio controlado y con 200 guardias privados adicionales.


Resulta irónico que la misma administración que no ha logrado recuperar la confianza de los inversionistas tras el paso del huracán Otis, que mantiene a Acapulco como uno de los destinos más golpeados en imagen y economía, decida ahora espantar al turismo joven y festivalero con prohibiciones de corte moralista que recuerdan más a regímenes autoritarios que a una alcaldía del siglo XXI.


Al final, el Tonic Fest se hará, pero mutilado, bajo la bota de una autoridad que prefiere el control absoluto a la corresponsabilidad. Los asistentes podrán disfrutar de la música… siempre y cuando acepten que la alcaldesa sabe mejor que ellos cómo divertirse. Bienvenidos a Acapulco 2025: playa sí, libertad no.

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