¿Sabían el daño y callaron? Padres y escuelas demandan a Meta, TikTok, YouTube y Snapchat por afectar la salud mental de menores
La denuncia incluye documentos internos, correos y estudios que, según los demandantes, demuestran que las empresas sabían que sus productos generan ansiedad, depresión y conductas autodestructivas en menores
(NotiPress) Cuatro gigantes tecnológicos —Meta (Facebook e Instagram), TikTok, YouTube y Snapchat— enfrentan una demanda colectiva en Estados Unidos que los acusa de diseñar deliberadamente plataformas adictivas que perjudican la salud mental de adolescentes, a pesar de conocer los riesgos desde hace años.
Padres, distritos escolares y fiscales generales de varios estados presentaron la acción legal este miércoles en el Tribunal Federal del Distrito Norte de California. La denuncia incluye documentos internos, correos y estudios que, según los demandantes, demuestran que las empresas sabían que sus productos generan ansiedad, depresión y conductas autodestructivas en menores, pero priorizaron ganancias publicitarias sobre la seguridad.
Entre las pruebas más contundentes figuran:
- Un mensaje interno de Meta en el que investigadores reconocen: “Instagram es básicamente una droga; nosotros somos los traficantes”.
- Un informe de TikTok que admite que “los adolescentes no tienen desarrollada la función ejecutiva para autorregular el tiempo en pantalla”.
- Un estudio secreto de Meta con Nielsen en 2019 que mostró que suspender el uso de Facebook e Instagram durante solo una semana reducía significativamente ansiedad y depresión en jóvenes. Tras los resultados preliminares, la empresa canceló el proyecto. Un empleado escribió: “Si esto se filtra, quedaremos como las tabacaleras que sabían que el cigarro mataba y lo ocultaron”.
Los demandantes también señalan que las herramientas de control parental son ineficaces por diseño: un ingeniero de TikTok calificó la función de vinculación familiar como “prácticamente inútil” porque cualquier menor puede desactivarla en segundos.
La demanda acusa a las plataformas de incorporar mecánicas adictivas deliberadas —notificaciones infinitas, scroll sin fin, filtros que distorsionan la imagen corporal y algoritmos que premian el contenido extremo— con el único fin de mantener a los jóvenes el mayor tiempo posible frente a la pantalla y maximizar ingresos.
Las empresas rechazaron las acusaciones. Meta aseguró que las citas están “sacadas de contexto” y que el estudio cancelado no era concluyente. TikTok afirmó que la demanda “reescribe la historia” y que siempre ha priorizado la seguridad juvenil. YouTube y Snapchat insistieron en que las acusaciones “son falsas” y que el bienestar de sus usuarios menores es su “máxima prioridad”.
Los demandantes exigen un juicio con jurado y que las compañías asuman responsabilidad económica por los daños causados a miles de adolescentes y al sistema educativo estadounidense. El caso podría convertirse en uno de los litigios más importantes contra Big Tech desde las demandas antitabaco de los años noventa.
