UNAM detecta plomo, arsénico y disruptores hormonales en labiales y sombras que se venden en México
Los resultados muestran que los productos de gama baja registran las mayores concentraciones de vanadio, mientras que incluso los de gama alta contienen metales pesados
(NotiPress) Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) comprobaron que decenas de labiales y sombras de ojos comercializados en el país contienen metales pesados tóxicos —plomo, arsénico, mercurio, cadmio, cromo, níquel y vanadio— y ftalatos que alteran el sistema hormonal. Los científicos exigen etiquetas de advertencia obligatorias, similares a las de los cigarros, y un plan nacional de vigilancia inmediata.
El estudio, firmado por Francisco Bautista Zúñiga, Daniela Sánchez Gutiérrez, Patricia Quintana Owen y Avto Gogichaichvili, se publicó como Carta al Editor en la edición septiembre-octubre 2025 de la revista Salud Pública de México. Los autores analizaron 63 labiales y 366 sombras con técnicas de fluorescencia de rayos X y espectrofotometría de emisión óptica.
Los resultados muestran que los productos de gama baja registran las mayores concentraciones de vanadio, mientras que incluso los de gama alta contienen metales pesados. En las sombras destacan niveles elevados de vanadio y picos anómalos de plomo, zinc y estaño en todas las categorías.
“Lo ideal es que plomo, níquel, vanadio y cadmio no aparezcan en ningún cosmético, porque no existe una concentración segura para el organismo humano”, subrayan los investigadores.
Además, identificaron ftalatos disruptores endócrinos que pueden desencadenar pubertad precoz, desarrollo sexual prematuro y aumentar el riesgo de cáncer de mama en mujeres jóvenes.
En México, 30 millones de mujeres de 18 a 45 años compran entre 10 y 15 productos de maquillaje al año, según datos de la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (Canipec).
Hasta el momento, ni la Secretaría de Salud ni la Cofepris han emitido posicionamiento oficial. En entrevista con El Sol de México, Francisco Bautista declaró: “Existen pruebas irrefutables de la presencia de estos contaminantes y de sus riesgos; urge regulación”.
Los autores invocan el principio precautorio y recomiendan a la población reducir o suspender el uso de estos cosméticos hasta que las autoridades garanticen su seguridad.
