Feligreses acuden a bendecir a sus Niños Dios por el Día de la Candelaria
Familias dieron cita en la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, en el centro de Acapulco, para asistir a misa y llevar a bendecir sus imágenes del Niño Dios
Por Fernanda Ramírez
Acapulco, Gro., 02 de febrero de 2026.- Como cada 2 de febrero, cientos de fieles católicos acudieron a los templos del puerto para participar en la tradicional bendición del Niño Dios, una de las celebraciones religiosas más representativas del Día de la Candelaria, que conmemora la presentación de Jesús en el templo, cuarenta días después de la Navidad.

Desde las primeras horas de este domingo, familias completas se dieron cita en la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, en el centro de Acapulco, para asistir a misa y llevar a bendecir sus imágenes del Niño Dios, vestidas con diversos atuendos que representan peticiones de salud, abundancia, protección o el cumplimiento de mandas, así como la continuidad de una tradición heredada de generación en generación.

Tal es el caso de Ana María Martínez, quien desde hace más de 34 años participa en esta celebración religiosa. En entrevista para Anews MX, relató que acudió al templo con tres Niños Dios, cada uno vestido con un significado especial.
“Tengo mis tres niños, me los traje con su ropita que voy a comprar al Hospital del Niño Dios para venir a bendecirlos, para que nos cuiden otro año más a mí y a toda mi familia, pedir mucha salud y bienestar para todos mis seres queridos”, expresó.

Por su parte, Juliana Hernández acudió a la catedral acompañada de su hija Lupita, de cinco años de edad, para bendecir dos imágenes del Niño Dios. Uno de ellos fue vestido de doctor, como una petición especial de salud, ya que su hija padece enfermedades respiratorias de manera recurrente.
“Lo vestí de doctor para que nos brinde mucha salud este año. Mi niña sufre mucho de alergias y gripa, entonces lo traemos para que nos dé salud siempre a las dos”, comentó.
Asimismo, Natalia Juárez acudió en representación de su hija, quien es madrina de vestimenta, pero no pudo asistir debido a cuestiones laborales. La mujer destacó que esta tradición forma parte de la fe y costumbres que se han transmitido en su familia durante décadas.

“Tengo 50 años y es una tradición que me ha acompañado toda mi vida. Desde chiquita acompañaba a mi mamá a bendecir al Niño Dios; yo tengo el mío y ahora a mi hija le tocó ser madrina, pero como no pudo venir por trabajo, a mí me tocó traerlo. Es su segundo año”, relató.
