Chilpancingo

Certifica la SEMAREN un Área a conservación del Ejido San Cristóbal con la categoría “Voluntariamente a la Conservación”

La certificación se extiende por 99 años y protege a más de 1,192 hectáreas

Certifica la SEMAREN un Área a conservación del Ejido San Cristóbal con la categoría “Voluntariamente a la Conservación”
Zoel Rodríguez
marzo 01, 2026 2:22 pm

Chilpancingo, Gro., 01 de marzo de 2026.– Con el objetivo de fortalecer la protección de la biodiversidad en Guerrero e impulsar la participación activa de los núcleos agrarios en la preservación, mantenimiento y cuidado de sus recursos naturales, el gobierno del Estado, encabezado por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Estado, reconoció y certificó al Ejido San Cristóbal, municipio de Chilpancingo de los Bravo, como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC), consolidando acciones para la protección de ecosistemas prioritarios.

Durante la ceremonia, la autoridad formalizó la certificación a nivel estatal por un periodo de 99 años, protegiendo más de 1,192 hectáreas, lo que representa un compromiso a largo plazo para la conservación de su riqueza biológica.

El titular de la dependencia, Ángel Almazán Juárez, destacó que, bajo la conducción de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, se fortalecen estrategias sustentadas en la investigación científica y el trabajo coordinado con las comunidades para preservar la riqueza natural de la sierra de Chilpancingo y toda la entidad.

Este proceso se realizó en coordinación con la Universidad Autónoma de Guerrero y la organización internacional Rainforest Trust, cuyos estudios aportaron información clave para la conservación de especies y ecosistemas en la región.

Área rica en flora y fauna

El Ejido San Cristóbal es una zona prioritaria para la conservación, ya que registran más de 241 especies de flora y fauna, de las cuales 9 se encuentran en alguna categoría de riesgo y 25 son endémicas a México. Esta diversidad se debe a la presencia de ecosistemas como bosque mesófilo de montaña y bosque de pino-encino.

En esta área habitan especies prioritarias como la víbora de cuernitos mexicana, la pava cojolita, el colibrí guerrerense, el tucancillo verde y el jaguar, entre muchas otras especies biológicamente relevantes que enfrentan amenazas como la pérdida de hábitat y los incendios forestales.

La jefa del Departamento de Áreas Naturales Protegidas, Sonia Ramírez Mendoza, subrayó que el esquema de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación fortalece la participación comunitaria en el cuidado del territorio y garantiza su protección a largo plazo.

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