Responsabilizan a los data centers en Querétaro por la escasez de agua
Estos centros se registran como industrias de servicios porque las normas de impacto ambiental resultan más laxas
25 de abril de 2026.- El municipio de Querétaro celebra hoy los 300 años del inicio de la construcción del acueducto, obra que abasteció de agua a la ciudad hasta la mitad del siglo XX. La conmemoración ocurre en medio de críticas al gobierno estatal por promover y autorizar la instalación de empresas trasnacionales conocidas como data centers, caracterizadas por su alto consumo de agua. En una ciudad donde la escasez ya obliga al tandeo, esta situación ha generado descontento entre la población.
De manera paralela al festejo oficial, que costará un millón 500 mil pesos, según el alcalde panista Felipe Fernando Macías, activistas por la defensa del agua saldrán a manifestarse contra lo que consideran un saqueo del recurso. También exigirán el derecho al agua y una legislación que garantice 100 litros por persona al día, conforme a estándares internacionales.
Abelardo Rodríguez Macías, integrante de la Asamblea Chichimeca Otomí Tlaxco Andamaxei La Cañada, señala que en el municipio conurbado de El Marqués “hemos observado la proliferación de centros de procesamiento de datos (data centers)”.
Estos centros se registran como industrias de servicios porque las normas de impacto ambiental resultan más laxas, y no como lo que realmente son: “industrias que generan mucho calor, utilizan mucha agua y contaminan”. En El Marqués, específicamente en La Cañada, ya comienza la escasez, mientras que en el municipio de Colón la situación se vuelve más crítica.
Ley para garantizar el derecho humano al agua
El morenista Eric Silva Hernández, presidente de la Comisión de la Agenda 2030 en el Congreso local, explicó que el estado no cuenta con una ley de aguas, sino únicamente con una normativa de prestación de servicios.
“La Comisión Estatal de Aguas (CEA) es la que fija las tarifas y también decide a quién se le da o a quién no en los tandeos”.
Ante este panorama, presentó una iniciativa de ley impulsada por colectivos de defensa del agua, que incluye temas como el servicio, el cuidado de mantos y zonas de recarga, con una perspectiva ecológica y la regulación de la CEA, “poniendo en el centro el agua como un derecho humano y no como una mercancía”.
La construcción del acueducto, símbolo de identidad de la ciudad, inició en 1726, de acuerdo con los cronistas Lauro Jiménez y Eduardo Rabell. La estructura cuenta con 74 arcos de cantera rosa, piedra y argamasa, alcanza una longitud aproximada de mil 298 metros y una altura máxima de 28.5 metros. Sus arcos llegan a tener una cimentación de hasta 17 metros.
