Acapulco

Admite Iglesia que Acapulco vive bajo control del narco

En Acapulco no hay lugar seguro, pues la violencia del crimen organizado ha alcanzado incluso zonas cercanas a instalaciones militares.

Admite Iglesia que Acapulco vive bajo control del narco
anews
julio 16, 2025 4:54 pm

ACAPULCO, Gro., 16 de julio de 2025.- El sacerdote Jesús Mendoza Zaragoza, fundador de la Pastoral Social en este puerto, advirtió que en Acapulco no hay lugar seguro, pues la violencia del crimen organizado ha alcanzado incluso zonas cercanas a instalaciones militares.

Dejan muertos hasta cerca de los cuarteles”, sentenció tras participar en los talleres de construcción de paz en el marco del Diálogo Nacional por la Paz, realizado en Ciudad de México.

El religioso rechazó que estos talleres sean espacios de diálogo político o con grupos criminales, como lo insinuó el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias. Aclaró que se trata de encuentros estrictamente pastorales, enfocados en acompañar a las comunidades afectadas por la violencia desde la fe.

“El taller es para pastores. No son diálogos políticos. Por eso se llaman diálogos pastorales”, sostuvo en entrevista telefónica.

Mendoza fue uno de los 12 representantes de Guerrero, junto con clérigos de Chilpancingo-Chilapa, Ciudad Altamirano y Acapulco. También participaron agentes pastorales de Michoacán, Jalisco, Oaxaca, Veracruz y el norte del país.

Confesó que incluso miembros del narco los buscan para pedir sacramentos o bendiciones, lo cual los expone a riesgos. “Estamos en peligro cuando nos encontramos con ellos”, reconoció.

Frente a este escenario, explicó que recibieron herramientas para actuar sin poner en riesgo la integridad de sus comunidades. Subrayó que la vida, dignidad y seguridad de las personas son valores innegociables.

El sacerdote reconoció que, aunque no es el objetivo principal, los pastores podrían asumir el rol de mediadores, siempre que ambas partes lo soliciten. La iglesia mexicana, dijo, ha retomado modelos de Colombia, donde el diálogo pastoral ha sido clave en contextos de violencia.

“La reconciliación, no la confrontación, es nuestra meta. Sin diálogo, no hay paz posible”, concluyó.

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