Acapulco

“Con el corazón en alto y el morado en el pecho”: cientos de mujeres toman Acapulco en el Día Internacional de la Mujer

Los colectivos desplegaron presentaciones de baile y canto, organizaron dinámicas llenas de ternura para las niñas y abrieron el micrófono para que mujeres valientes

“Con el corazón en alto y el morado en el pecho”: cientos de mujeres toman Acapulco en el Día Internacional de la Mujer
Fernanda Ramírez
marzo 08, 2026 8:17 pm

Por Fernanda Ramírez

Acapulco, Gro., 8 de marzo de 2026. — Con lágrimas contenidas, voces firmes y una marea de morado y verde, cientos de mujeres inundaron este domingo la avenida Costera Miguel Alemán para alzar su grito colectivo en el Día Internacional de la Mujer.

Desde las 15:30 horas, madres de familia, jóvenes, niñas pequeñas y familias enteras comenzaron a llegar a la playa Tamarindos cargadas de esperanza y dignidad. Allí, entre abrazos y consignas, las integrantes de colectivos feministas organizaron con cariño y determinación los distintos contingentes.

A las 16:25 horas, más de 500 mujeres rompieron el silencio y echaron a andar el recorrido desde Caleta hacia Base. Al frente marcharon con el peso del dolor las familiares de víctimas de violencia; detrás avanzaron orgullosas mujeres con discapacidad; luego, madres que cargaban en brazos o de la mano a sus hijas e hijos; y cerrando la columna, el contingente general que latía como un solo corazón.

Con lonas que exigían justicia, pancartas que dolían y cantaban al mismo tiempo, las manifestantes hicieron resonar por toda la Costera consignas que estremecen: “América Latina será toda feminista” y “Señor, señora, no sea indiferente, se matan las mujeres en la cara de la gente”. Durante una hora y veinte minutos, bajo un sol abrasador, caminaron sin detenerse, exigiendo igualdad y el fin de la violencia que las hiere cada día.

A lo largo del trayecto, algunos automovilistas bajaron las ventanillas para aplaudir, otros ofrecieron agua fresca y paletas de hielo como un gesto espontáneo de solidaridad. El calor no las doblegó; la fuerza de sus voces sí conmovió a la ciudad.

Al llegar a la plaza Quebec, en la glorieta de la Diana Cazadora, la energía se transformó en celebración y sanación. Los colectivos desplegaron presentaciones de baile y canto, organizaron dinámicas llenas de ternura para las niñas y abrieron el micrófono para que mujeres valientes compartieran sus testimonios de violencia y acoso. Cada palabra pronunciada fue un acto de resistencia y de sororidad.

La jornada cerró con todas unidas en una sola voz, entonando el himno que las representa: “Vivir sin miedo”, de Vivir Quintana. Mientras las últimas notas flotaban en el aire, quedó claro que estas mujeres no solo marcharon: clamaron por una vida libre de miedo, y Acapulco las escuchó.

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