Denuncian que CAPAMA dejó inconclusa reparación y persiste fuga
De acuerdo con testimonios, personal de la paramunicipal acudió días después de que se reportara el desperfecto, pero únicamente retiró parte de la carpeta asfáltica
Acapulco, Gro., 07 de agosto de 2025.- Vecinos del barrio Palmar Carabalí acusan a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) de dejar inconclusa la reparación de una fuga de agua potable en la calle Prolongación Diego Hurtado de Mendoza, lo que ha agravado la afectación y pone en riesgo la infraestructura peatonal.
De acuerdo con testimonios, personal de la paramunicipal acudió días después de que se reportara el desperfecto, pero únicamente retiró parte de la carpeta asfáltica y excavó la zona, sin concluir los trabajos. Tras una semana, la obra fue abandonada y rellenada solo con tierra, mientras la fuga continúa desperdiciando miles de litros a diario.
La situación ha provocado el hundimiento progresivo de las escaleras del cruce peatonal que conecta el puente sobre el canal Aguas Blancas con la Prolongación Diego Hurtado de Mendoza, las cuales —alertan los vecinos— están a punto de colapsar.
El problema comenzó en mayo, a la altura de la empresa de transportes Panamericano, en el carril derecho junto al canal. Mientras en varias viviendas la presión de agua es insuficiente, el derrame sigue sin control.
En entrevista con Anews, Helena Cortez, habitante de la zona, denunció que la intervención de CAPAMA no solo no resolvió la fuga, sino que deterioró el acceso peatonal.
“En lugar de reparar, hicieron más grande el hoyo y rompieron las escaleras. Y dicen que no las van a arreglar porque no les corresponde”, señaló.
Los afectados exigen que CAPAMA y el Gobierno Municipal de Acapulco concluyan la reparación, restablezcan el suministro de agua y rehabiliten las escaleras antes de que ocurra un accidente.
“Esto es un riesgo para todos, especialmente para adultos mayores y niños que cruzan diario por aquí”, advirtieron los colonos.
Mientras tanto, el derrame sigue afectando la vialidad y el desperdicio de agua agrava la crisis hídrica que enfrenta el puerto.
