Pide Arzobispo de Acapulco no ser “indiferentes ante violencia”
El arzobispo también pidió a la Divina Providencia por la seguridad de los habitantes y de los turistas que visitan el puerto
En el arranque de la Semana Santa, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, llamó a no permanecer indiferentes frente al dolor de las víctimas de la violencia que golpea a Guerrero.
“Nuestros hermanos ejecutados, asesinados, desaparecidos, víctimas de la extorsión o del cobro de piso… que no seamos indiferentes al dolor de sus familias”, expresó el jerarca católico al encabezar la procesión del Domingo de Ramos en el Zócalo de Acapulco
.Ante más de un centenar de fieles, González González bendijo las palmas que marcaron el inicio de la festividad religiosa y exhortó a los asistentes a colocar un ramo detrás de la puerta de sus hogares como símbolo de protección.
“Las abuelas la ponían para pedirle a Dios que no entrara el mal. Hoy, debemos colocarla y comprometernos a no meter el mal a nuestros hogares: ni gestos, ni palabras, ni violencia. Que la palma sea palabra de paz”, afirmó.
La procesión culminó en la Catedral Nuestra Señora de la Soledad, donde ofició la misa dominical. En su mensaje, pidió a los católicos abrir el corazón y convertirse en artesanos de paz.
El arzobispo también pidió a la Divina Providencia por la seguridad de los habitantes y de los turistas que visitan el puerto en esta temporada vacacional.
“Son días sanos y días santos. Que la presencia del Señor sea fuente de alegría y descanso. En esta caminata aclamamos al Señor y cada uno expresa lo que guarda en el corazón”, concluyó.
