Revendedores elevan boletos del Mundial 2026 hasta 1.3 millones de pesos
Estas cifras superan ampliamente los precios oficiales establecidos originalmente por la FIFA, cuyos boletos variaban desde montos accesibles en categorías generales hasta cifras de varios miles de pesos en zonas preferenciales.
México., 04 de marzo de 2026.- La reventa de boletos para la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México alcanzó cifras históricas y colocó algunas entradas por encima del millón de pesos, especialmente para el partido inaugural.
A poco más de 100 días del arranque del torneo, plataformas internacionales como Viagogo y SeatGeek ofrecen boletos para el juego inaugural entre México y Sudáfrica con precios que van desde aproximadamente 123 mil pesos hasta más de 1.37 millones de pesos por entrada, dependiendo de la zona y los beneficios incluidos.
Estas cifras superan ampliamente los precios oficiales establecidos originalmente por la FIFA, cuyos boletos variaban desde montos accesibles en categorías generales hasta cifras de varios miles de pesos en zonas preferenciales.
La especulación no se limita al partido inaugural. La reventa incrementó de manera considerable el precio de los boletos para los partidos de dieciseisavos de final y otros encuentros de alta demanda, incluso en zonas del estadio que originalmente no estaban catalogadas como premium.
En México no opera un sistema oficial de reventa autorizado por la FIFA, como sí ocurre en Estados Unidos o Canadá. Esta situación ha impulsado un mercado paralelo con sobreprecios y posibles riesgos de fraude para los aficionados.
Ante este escenario, las autoridades mexicanas exhortan a los aficionados a comprar boletos únicamente en canales oficiales, evitar depósitos directos a particulares y desconfiar de ofertas que prometen disponibilidad inmediata o precios fuera del rango autorizado.
La alta demanda y la limitada disponibilidad de entradas han convertido la experiencia de asistir al Mundial 2026 en México en un evento exclusivo para quienes pueden pagar cifras extraordinarias, mientras el mercado secundario continúa elevando los precios sin regulación directa en el país.
