Alerta por compras impulsivas en Navidad, advierte Condusef
Para evitar las compras impulsivas, la Condusef recomienda aplicar medidas simples pero efectivas. Una de ellas es darse un plazo de al menos 24 horas antes de adquirir productos no previstos, lo que permite analizar si el gasto es realmente necesario.
Ciudad de México, 14 de diciembre de 2025.- Diciembre trae consigo festejos, encuentros familiares y el intercambio de regalos, pero también un aumento en las compras impulsivas que pueden poner en riesgo la estabilidad financiera. La Condusef alertó que, durante la temporada decembrina, las adquisiciones de última hora suelen incrementarse debido al ambiente festivo y la presión del tiempo, provocando afectaciones económicas que se extienden más allá de las fiestas.
Ofertas atractivas, promociones supuestamente únicas y la prisa por comprar influyen en el comportamiento del consumidor. En muchos casos, estos gastos no estaban previstos y terminan impactando negativamente el presupuesto mensual.
¿Por qué se disparan las compras impulsivas en diciembre?
El temor a dejar pasar una oferta es uno de los factores que más impulsa el consumo. Estudios de los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky señalan que las personas suelen experimentar mayor aversión a perder una oportunidad que a gastar por encima de lo planeado. En la temporada navideña, este efecto se intensifica con mensajes como “solo por hoy” o “últimas horas”.
Además, aparece la llamada ilusión de control, expresada en pensamientos como “ya lo pagaré en enero” o “solo es una vez al año”. Esta lógica lleva a minimizar el impacto de gastos aparentemente pequeños pero frecuentes, que acumulados pueden disminuir el ahorro o incrementar las deudas.
¿Qué dice la Condusef?
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023, elaborada por la Condusef, el 31.8% de los mexicanos mayores de 18 años reconoce como una práctica habitual realizar compras pendientes o darse gustos personales.
En el mes de diciembre, esta tendencia suele acentuarse debido a los convivios, intercambios, cenas y festejos propios de la temporada, lo que incrementa el riesgo de un desequilibrio financiero al cierre del año.
Recomendaciones:
Para evitar las compras impulsivas, la Condusef recomienda aplicar medidas simples pero efectivas. Una de ellas es darse un plazo de al menos 24 horas antes de adquirir productos no previstos, lo que permite analizar si el gasto es realmente necesario.
Otra sugerencia es destinar un monto específico dentro del presupuesto para imprevistos propios de la temporada, así como fijar con anticipación un límite de gasto que no afecte otros compromisos financieros. Llevar un registro detallado de todos los desembolsos, incluso los menores, ayuda a tener mayor control del dinero que se utiliza diariamente.
Asimismo, se aconseja evitar compras motivadas por emociones intensas como la culpa, la presión social o la euforia, ya que estas pueden derivar en decisiones financieras de las que posteriormente haya arrepentimiento.
El contagio del gasto
En México, la Navidad se celebra de manera colectiva, lo que genera una intensa presión social para gastar. Este comportamiento responde al llamado efecto rebaño, en el que las decisiones personales se ven condicionadas por las acciones del entorno, aun cuando no se ajustan a la situación económica individual.
Además, el crecimiento del comercio electrónico ha facilitado las compras impulsivas. Mensajes como “quedan pocas unidades” o “última oportunidad” apelan al sentido de urgencia. Un estudio realizado con consumidores de la Ciudad de México señaló que los estímulos visuales y la facilidad de pago digital incrementan las decisiones de compra impulsiva, especialmente entre los jóvenes.
Su impacto en las finanzas personales:
El verdadero riesgo no radica en una compra aislada, sino en la suma de gastos imprevistos. Este comportamiento puede mermar el ahorro, aumentar el endeudamiento y generar sensaciones de ansiedad, culpa o pérdida de control financiero, con efectos que se prolongan en el tiempo.
De acuerdo con datos de Profeco, más de la mitad de los jóvenes mexicanos admite haber gastado por encima de lo planeado durante diciembre, lo que evidencia cómo el contexto y las emociones influyen de manera directa en las decisiones de consumo durante la temporada decembrina.
