¿Por qué Kimetsu no Yaiba terminó “antes de tiempo”?
El manga concluyó en su capítulo 205; versión extraoficial señala problemas de salud en la familia de Koyoharu Gotouge
A poco menos de un mes de que Demon Slayer (Kimetsu no Yaiba) alcance su arco final en las pantallas de cine, en épocas de pandemia cuando aún era incipiente su auge en occidente, muchos se cuestionaron sobre su “abrupto” final.
Hace cuatro años, el fenómeno mundial del manga y anime Kimetsu no Yaiba llegó a su fin con la publicación del capítulo 205, el 17 de mayo de 2020 —18 en algunas regiones—. La historia de los hermanos Kamado cerró de forma sorpresiva, y pronto surgió un rumor que buscaba explicar el apresurado desenlace.
¿Por qué terminó Kimetsu no Yaiba?
De acuerdo con información atribuida al semanario japonés Weekly Bunshun, la autora Koyoharu Gotouge habría decidido concluir la obra debido a una situación relacionada con la salud de sus padres, lo que la llevó a abandonar Tokio y suspender su trabajo como mangaka. El medio, con sede en la capital nipona y activo desde 1923, es reconocido por otorgar premios literarios como el Akutagawa y el Naoki, aunque también ha enfrentado señalamientos por presuntas violaciones a la privacidad.
El reporte indicaba que la condición de los padres de Gotouge habría sido un factor determinante para acelerar el final de Kimetsu no Yaiba, a pesar de su éxito internacional y su adaptación animada, que rompió récords de audiencia y taquilla. Sin embargo, ni la editorial Shueisha ni la propia autora confirmaron la versión.
En ese momento, los seguidores de la saga expresaron sorpresa y nostalgia por el cierre, mientras el manga continuaba liderando ventas en Japón y en otros países. La falta de una declaración oficial dejó el tema como una explicación extraoficial, aunque fue la única que circuló con fuerza en aquellos días.
Cuatro años después, el final de Kimetsu no Yaiba sigue siendo recordado como uno de los cierres más comentados en la industria del manga, no solo por su impacto narrativo, sino también por el misterio que rodeó su repentina despedida.
