A un año del huracán John: Guerrero sigue esperando respuestas
A pesar de los compromisos asumidos por las autoridades en los días posteriores al desastre, muchas familias siguen viviendo en condiciones precarias
Acapulco., Guerrero., 22 de septiembre 2025.- Hoy se cumple un año del paso del huracán John por territorio mexicano, un fenómeno natural que dejó una profunda huella en varios estados del país, pero especialmente en Guerrero, donde las secuelas aún son visibles y el apoyo gubernamental ha sido, según denuncian habitantes, lento e insuficiente.
El huracán John tocó tierra el 22 de septiembre de 2024 como categoría 2, provocando intensas lluvias, deslaves, inundaciones y la destrucción de viviendas, caminos y sistemas de agua potable en múltiples comunidades guerrerenses.
Las zonas más afectadas incluyen la Costa Grande, partes de la Sierra y municipios como Tecpan de Galeana, Atoyac de Álvarez, y Coyuca de Benítez.
Promesas incumplidas y daños persistentes
A pesar de los compromisos asumidos por las autoridades en los días posteriores al desastre, muchas familias siguen viviendo en condiciones precarias. En comunidades como El Paraíso y San Vicente de Jesús, los habitantes denuncian que aún no se han reconstruido los caminos rurales, lo que dificulta el acceso a servicios básicos como salud y educación.
Los sistemas de agua potable continúan sin ser rehabilitados en varias localidades, lo que obliga a cientos de personas a depender de pipas o ríos contaminados para cubrir sus necesidades diarias. Las viviendas dañadas tampoco han sido completamente reparadas, y muchas familias siguen viviendo en casas improvisadas con lonas o materiales reciclados.
Testimonios de abandono
“Nos prometieron apoyo para reconstruir nuestras casas, pero solo vinieron una vez a censar y nunca regresaron”, comenta doña Teresa, habitante de Atoyac, quien perdió su hogar durante el desbordamiento del río. “El gobierno se olvidó de nosotros apenas pasaron las cámaras”, agrega con resignación.
Organizaciones civiles y de derechos humanos han documentado la falta de atención y la lentitud de los apoyos, señalando que la burocracia y la corrupción han obstaculizado los procesos de reconstrucción.
Un llamado urgente
A un año del desastre, el panorama sigue siendo preocupante. El riesgo de nuevas lluvias e inundaciones persiste, y la falta de infraestructura adecuada expone nuevamente a las comunidades a potenciales tragedias.
Mientras tanto, el gobierno federal y estatal ha centrado su discurso en los avances realizados, sin ofrecer soluciones concretas para las zonas que siguen olvidadas.
Este aniversario no solo marca la fuerza destructiva del huracán John, sino también la fragilidad del sistema de atención a emergencias y la deuda pendiente con miles de guerrerenses que siguen esperando justicia, apoyo y reconstrucción real.
