Guerrero

Tonalá, Guerrero: donde la fe, la danza y el pozole se entrelazan bajo el amparo de San Miguel Arcángel

Las actividades arrancan el 19 de septiembre con la Velación de las Flores, cuando la comunidad del Vano llega a Tonalá llevando flores que serán recibidas en la comisaría municipal

Tonalá, Guerrero: donde la fe, la danza y el pozole se entrelazan bajo el amparo de San Miguel Arcángel
Juan José Belmonte
agosto 18, 2025 7:32 pm

Ayutla, Gro., 14 de agosto del 2025.- Enclavada en la región Costa Chica de Guerrero, la comunidad de Tonalá, en el municipio de Ayutla de los Libres, guarda una de las celebraciones más vibrantes y genuinas de la zona: la Feria de Tonalá y San Miguel Arcángel, una cita anual que, cada septiembre, transforma al pueblo en un mosaico de colores, música y tradición. Más que una fiesta, es un retrato vivo de la identidad local.

Un calendario que se vive en comunidad

Las actividades arrancan el 19 de septiembre con la Velación de las Flores, cuando la comunidad del Vano llega a Tonalá llevando flores que serán recibidas en la comisaría municipal. Esa noche, la plaza se llena de música de viento, danzas tradicionales y aromas de pozole y bebidas que, en un gesto de hospitalidad inquebrantable, se reparten gratuitamente a todos los asistentes.

El 21 de septiembre, la mañana se inunda de risas con el desfile de *mojigangas: personajes de aspecto grotesco o humorístico, vestidos de mujer, que recorren las calles anunciando la fiesta de la noche. Ya entrada la oscuridad, la plaza central se convierte en pista de baile, donde un jurado premia con dinero en efectivo a los tres mejores disfraces, entre aplausos y vítores.

Del 22 al 25, el ambiente se traslada a los campos deportivos. Torneos de fútbol reúnen a equipos de comunidades cercanas, en una competencia que combina la pasión deportiva con el espíritu de hermandad.

El 26 de septiembre llega uno de los momentos más esperados: *el Pendón. Desde la entrada del pueblo, una caminata solemne avanza mostrando danzas ancestrales, entre ellas la del *“burro con jinete”, acompañadas por música tradicional que resuena en cada esquina. El Pendón es más que un desfile: es una procesión cultural que recuerda a los más jóvenes de dónde vienen sus raíces.

Finalmente, del 27 al 29, la feria alcanza su punto culminante. *Jaripeos, concursos, espectáculos y fuegos artificiales iluminan las noches, mientras la gastronomía local despliega sus mejores cartas: pozole, antojitos, dulces típicos y bebidas tradicionales. Cada platillo es preparado con esmero y compartido, reforzando esa noción de que la fiesta es, ante todo, para todos.

Tradición que resiste al paso del tiempo

Aunque la feria tiene un fuerte componente religioso en honor a San Miguel Arcángel, patrono de Tonalá, su carácter trasciende lo litúrgico. Aquí, la devoción se expresa con música, con pasos de danza heredados, con platillos que cuentan historias y con gestos de hospitalidad que se transmiten de generación en generación.

Cada mojiganga, cada acorde de la banda de viento, cada plato de pozole servido en la plaza es una reafirmación de la identidad tonalteca. La feria es, en esencia, un recordatorio de que la tradición no es un relicario estático, sino una celebración viva que se adapta y se renueva, sin perder su raíz.

Visitar Tonalá durante estas fechas es asistir a un encuentro donde la historia, la fe y la cultura popular se dan la mano. Es sumergirse en un Guerrero profundo, donde el tiempo parece detenerse para que la comunidad, unida, celebre lo que más le pertenece: su gente y sus costumbres.

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