Internacional

Avión mexicano facilita el traslado de María Corina Machado a Oslo para su Nobel de la Paz

La aeronave con matrícula XA-FUF despegó de Toluca el domingo para rescatar a la líder opositora desde Curazao, en una operación que genera preguntas sobre la implicación diplomática de México

Avión mexicano facilita el traslado de María Corina Machado a Oslo para su Nobel de la Paz
Juan Ricardo Belmonte
diciembre 10, 2025 9:41 pm

OSLO.- En un periplo que combina clandestinidad, diplomacia y un toque de misterio aeronáutico, la líder opositora venezolana María Corina Machado, flamante ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, aterrizó este miércoles en la capital noruega a bordo de un jet privado mexicano. Su llegada, confirmada por registros de vuelo consultados por Publimetro, marca el fin de meses de persecución y el inicio de una agenda que podría avivar las brasas de la transición política en Venezuela.

La aeronave Embraer Legacy 600/650, registrada bajo la matrícula XA-FUF y operando con bandera mexicana, despegó a las 11:33 horas (hora del Este de EE.UU.) del Aeropuerto Internacional de Bangor, en Maine, Estados Unidos. Tras un vuelo transatlántico de 6 horas y 23 minutos, tocó pista a las 11:56 horas (hora de Europa Central) en el Aeropuerto Internacional de Oslo-Gardermoen. Aunque los documentos aeronáuticos no revelan el nombre del propietario, la ruta previa del aparato que incluyó escalas en Toluca, Querétaro, Monterrey, Miami y, clave, Curazao apunta a un “rescate” orquestado para extraer a Machado de su refugio caribeño, donde había llegado en barco desde Venezuela semanas atrás.

Machado, de 56 años, ha vivido en la sombra desde enero pasado, evadiendo las garras del régimen de Nicolás Maduro tras ser inhabilitada políticamente y acusada de “conspiración”. Su Nobel, anunciado el 10 de octubre por el Comité Noruego, la reconoce por su “incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y su lucha por una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”. Sin embargo, la ceremonia de entrega en el Ayuntamiento de Oslo se vio empañada por su ausencia inicial: su hija, Ana Corina Sosa Machado, recogió el diploma y la medalla de oro en su nombre, mientras la líder enviaba un mensaje grabado dedicando el galardón “al pueblo de Venezuela y a los héroes que luchan por la libertad”.

Horas después, ya en suelo noruego, Machado reapareció en público con un gesto simbólico: salió al balcón del Grand Hotel de Oslo para saludar a decenas de exiliados venezolanos que la esperaban bajo la nieve ligera. Abrazos, cánticos del himno nacional y lágrimas marcaron el momento, capturado en videos que circularon rápidamente en redes. “¡Oslo, aquí estoy!”, exclamó, según testigos, antes de bajar a estrechar manos a través de las vallas de seguridad.

Una agenda que trasciende la medalla

La opositora no pierde tiempo. Su estancia en Noruega incluye reuniones de alto nivel: un encuentro con el primer ministro Jonas Gahr Støre, una visita al Parlamento (Stortinget) y diálogos con líderes internacionales presentes en la ceremonia, como el presidente paraguayo Santiago Peña, quien desde Oslo reiteró que “la libertad y la democracia en Venezuela son innegociables”. Peña, junto a figuras como el interino peruano José Jerí, ha convertido el evento en un foro para presionar por cambios en Caracas.

El Comité Nobel, por su parte, no escatimó críticas al chavismo: su presidente, Jørgen Watne Frydnes, apuntó directamente a aliados como Cuba, China, Rusia, Irán y Hezbolá por apuntalar la “dictadura”. En su discurso, leído por Sosa Machado, Frydnes subrayó que Machado “mantiene viva la llama de la democracia en medio de una creciente oscuridad”, evocando a laureados pasados como Liu Xiaobo, quien tampoco pudo asistir por estar preso.

El enigma del vuelo mexicano

Lo que eleva esta historia a thriller geopolítico es el rol del avión mexicano. ¿Casualidad o coordinación oficial? Fuentes diplomáticas en Washington y Bruselas especulan con una “salida negociada” que involucraría a México, conocido por su postura de no intervención pero también por mediaciones discretas en la región. El gobierno de Claudia Sheinbaum, que asumió en octubre, no ha comentado al igual que la Cancillería mexicana, pero el itinerario del XA-FUF, con base en Toluca (un hub para vuelos privados), sugiere un esfuerzo logístico de envergadura. Previamente, el jet había volado rutas que conectan centros de la diáspora venezolana en EE.UU. y el Caribe, posiblemente para recabar apoyo o recursos.

Hasta ahora, el silencio oficial contrasta con las reacciones en Venezuela: la vicepresidenta Delcy Rodríguez tildó el Nobel de “premio manchado en sangre”, acusando a Machado de promover “invasiones y sanciones” que dañan al pueblo. Activistas progubernamentales en Oslo incluso protestaron, llamándola “antítesis de la paz”. Pero en las calles de la capital noruega, y entre los 7 millones de venezolanos en el exilio, el mensaje es claro: el Nobel no es solo un trofeo, sino un faro.

Machado ofrecerá una rueda de prensa este jueves, donde podría detallar su visión para una “amnistía general” y transición inclusiva ideas que el presidente colombiano Gustavo Petro ha impulsado desde Bogotá. En un contexto de “flexibilidad interna” en el círculo de Maduro, interpretada en Occidente como grietas en el régimen, su llegada a Europa podría ser el catalizador de un nuevo capítulo. Por ahora, desde el frío escandinavo, Venezuela respira un poco más libre.

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