China presenta bomba “ecológica”; no es nuclear… y es una bola de fuego gigante
Pekín desarrolla arma termobárica que supera en duración y poder destructivo a explosivos convencionales; su tecnología no está sujeta a tratados internacionales.
China desarrolló una bomba de hidrógeno no nuclear con una potencia térmica sin precedentes, capaz de generar una bola de fuego de más de mil grados centígrados durante más de dos segundos, quince veces más que una explosión equivalente de TNT. El dispositivo, detallado en el Journal of Projectiles, Rockets, Missiles and Guidance, fue creado por el Instituto 705 de la Corporación Estatal de Construcción Naval de China (CSSC).
El arma utiliza hidruro de magnesio (MgH₂), un compuesto sólido que libera hidrógeno al descomponerse térmicamente. Al entrar en contacto con el aire, el gas se inflama de manera autosostenida. Según el investigador Wang Xuefeng, la ignición requiere poca energía, tiene un radio de explosión amplio y genera llamas de alta velocidad de propagación.
En pruebas, la bomba alcanzó una sobrepresión de 428 kilopascales a dos metros, con un alcance térmico capaz de fundir aleaciones. La onda expansiva fragmenta el hidruro, liberando más hidrógeno en un ciclo que extiende la devastación.
La producción a gran escala fue posible gracias a un nuevo método de síntesis desarrollado por el Instituto de Física Química de Dalian. Desde 2024, China opera una planta con capacidad de 150 toneladas anuales en Shaanxi. Además de su potencial militar, el material se usará en celdas de combustible para submarinos y drones.
Aunque otras potencias cuentan con bombas termobáricas, como la MOAB estadounidense o la ODAB-9000 rusa, ninguna ha reportado un desarrollo similar al chino. Las armas termobáricas, conocidas como “bombas de vacío”, utilizan oxígeno atmosférico para generar explosiones letales, particularmente eficaces en entornos cerrados.
