VIDEO: Paracaidista queda atrapado bajo la cola de un avión
El incidente ocurrió en septiembre pasado, pero hasta hace unas horas el video se viralizó
11 de diciembre del 2025.- Un salto en paracaídas de rutina en Tully, Queensland, Australia, provocó un momento de máxima tensión el pasado 20 de septiembre, cerca de las 10:00 horas, cuando uno de los 17 paracaidistas quedó atrapado bajo la cola del avión. Aunque ocurrió hace menos de tres meses, el video del incidente se viralizó en las últimas horas.
El accidente sucedió durante el tercer salto programado del día, mientras el grupo se preparaba para una formación aérea a 15,000 pies, tras despegar del aeropuerto local a bordo de un Cessna Caravan.
El protagonista fue un experimentado paracaidista cuyo paracaídas de reserva se abrió antes de tiempo y se enredó en la estructura de la aeronave, mientras sus compañeros y el piloto reaccionaban ante la peligrosa emergencia.
La fuerza inusual arrastró al saltador hacia la parte trasera del avión y lo mantuvo suspendido bajo la cola, mientras el operador de cámara salía por la puerta en caída libre. Según la Oficina Australiana de Seguridad del Transporte(ATSB), varios compañeros presenciaron cómo el paracaidista golpeaba el estabilizador izquierdo, causando lesiones en sus piernas y daños severos en la aeronave.
El aspecto más crítico, según la ATSB, fue la rapidez y sangre fría del paracaidista. Con un cuchillo especial, cortó once sogas del paracaídas enredado en menos de un minuto, liberándose. Durante ese instante, el piloto percibió vibraciones inusuales y pérdida de velocidad, hasta recibir aviso sobre el paracaidista en apuros.
Mientras 13 miembros del grupo saltaban, los dos restantes y el piloto supervisaban la situación desde la puerta. La experiencia del piloto permitió mantener el control del avión, a pesar de los daños en la cola y un fragmento del paracaídas colgando.
Maniobras de emergencia
La secuencia demostró la importancia de preparación y protocolos de seguridad. El paracaidista, con más de dos mil saltos realizados, se liberó y desplegó su paracaídas principal, que también se enredó parcialmente, pero logró desenrollarlo a tiempo y controlar el descenso, aterrizando con cortes y contusiones leves en las piernas.
Según Angus Mitchell, comisionado jefe de la ATSB, el piloto evaluó la aeronave tras la caída de todos los paracaidistas y encontró daños severos en la cola, que reducían el control del aparato. Con destreza, niveló el avión y realizó un aterrizaje de emergencia en Tully.
La investigación destacó que la correcta identificación de los controles y la comunicación entre la tripulación y los saltadores resultó crucial. El piloto declaró a la torre de control su situación de emergencia con un aviso de mayday, informando que tenía control limitado de la aeronave.
El aterrizaje de emergencia resultó exitoso, sin víctimas más allá de la lesión menor del primer paracaidista. Las autoridades confirmaron que el resto del grupo y la tripulación desembarcaron ilesos.
