Crimen organizado exprime 3 mil 600 mdp al año por extorsión a limoneros en Michoacán
El cobro de cuotas no se limita al sector limonero. También alcanza a carniceros, tortilleros, abarroteros, gasolineros, panaderos, mangueros y transportistas
APATZINGÁN, Mich., 24 de octubre de 2025.- Los grupos criminales de la Tierra Caliente de Michoacán obtienen alrededor de 3 mil 600 millones de pesos anuales por extorsionar a productores y empacadores de limón del Valle de Apatzingán, revelaron citricultores y autoridades estatales.
El cobro de cuotas no se limita al sector limonero. También alcanza a carniceros, tortilleros, abarroteros, gasolineros, panaderos, mangueros y transportistas que operan en la región controlada por Cárteles Unidos y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En municipios como Buenavista Tomatlán, Parácuaro, Aguililla y Tepalcatepec, organizaciones como Los Viagras, Blancos de Troya, Caballeros Templarios, Cártel de la Virgen y el Cártel de Tepalcatepec cobran dos pesos por kilo de limón cortado y empacado, generando una red de extorsión que asfixia al campo michoacano.
De acuerdo con la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA), existen más de 4 mil productores activos, quienes comercializan entre mil y mil 500 toneladas anuales en el Tianguis Limonero. Sin embargo, los pagos ilegales absorben entre 60% y 70% de sus utilidades, según denunciaron empresarios bajo anonimato.
El precio del limón se ha desplomado hasta cuatro pesos por kilo al mayoreo, por debajo del costo de producción, lo que ha detonado protestas y bloqueos. El pasado 15 de octubre, agricultores realizaron una manifestación en Apatzingán como parte del Paro Nacional por el Rescate del Campo Mexicano, lanzando toneladas de fruta en señal de protesta.
Antes de ser asesinado, Bernardo Bravo Manríquez, exlíder de la ACVA, advirtió: “Si el limón muere, Apatzingán se hunde con él”.
Los citricultores exigen al Gobierno federal seguridad, precios justos y créditos accesibles. Además, proponen regular el corte del limón tres días a la semana para evitar la sobreoferta y reducir la vulnerabilidad ante el crimen organizado.
“La situación es insostenible -expresó la ACVA-. Necesitamos trabajar sin miedo y con dignidad”.
