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Omisiones técnicas provocan descarrilamiento y muertes

La negligencia dejó un saldo de 13 personas fallecidas y más de 100 heridas.

Omisiones técnicas provocan descarrilamiento y muertes
Alejandro Navarrete
diciembre 30, 2025 10:48 am

Tehuantepec, Oaxaca., 30 de diciembre de 2025.- El Tren Interoceánico, proyecto impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, se descarriló el domingo en Oaxaca en medio de múltiples fallas y descuidos detectados en las obras de construcción y rehabilitación de las vías. Además, el sistema opera con trenes viejos y reciclados, algunos con hasta 50 años de antigüedad.

La negligencia dejó un saldo de 13 personas muertas y más de 100 heridas.

Entre las omisiones detectadas se encuentran taludes inestables, el uso de durmientes de madera en mal estado, equipo obsoleto, la operación de trenes viejos y reciclados, así como la prisa constructiva con la que se ejecutaron las obras de rehabilitación y construcción de la vía.

Desde enero, Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT), empresa paraestatal bajo control de la Secretaría de Marina, inició una serie de contrataciones urgentes para corregir fallas en la infraestructura ferroviaria.

Uno de los principales riesgos se localizó en los taludes, estructuras de tierra creadas durante la excavación de la vía férrea cuya estabilidad resulta indispensable para prevenir deslaves. Su deterioro compromete directamente la seguridad de la operación ferroviaria.

La prisa constructiva detrás de las fallas del Tren Interoceánico

En enero, el capitán de navío Gilberto Fernando Mellado Azahar, subdirector técnico de FIT, alertó que las lluvias intensas —con acumulados de hasta 150 milímetros derivadas del Frente Frío número 24— provocaron inestabilidad en los taludes del sur-sureste del país. El fenómeno generó arrastre de material, derrumbes y deformaciones que, de no atenderse, pondrían en riesgo la infraestructura y a los pasajeros.

Ante ese escenario, FIT asignó a la empresa Infraestructura Capital Mexicano (ICM) un contrato por 322 millones de pesos para ejecutar trabajos de estabilización durante seis meses. Sin embargo, las acciones no resolvieron el problema.

El 10 de septiembre, la paraestatal volvió a recurrir a ICM mediante una adjudicación directa por 120 millones de pesos, esta vez bajo el argumento de obras de emergencia ocasionadas por fenómenos meteorológicos, para intervenir nuevamente el mismo tramo ferroviario.

Las fallas persistentes en los taludes evidencian las complicaciones que arrastra el proyecto de rehabilitación de la Línea Z, que conecta Coatzacoalcos con Salina Cruz. El plan inicial se limitaba a mejorar las vías para fortalecer el transporte de carga, pero posteriormente se incorporó un servicio de pasajeros.

Las condiciones geográficas y del terreno retrasaron los trabajos iniciados en 2019, extendiéndolos hasta este año y duplicando el costo del proyecto, que pasó de 8 mil 657 millones a 16 mil 630 millones de pesos, sin contar las obras emergentes realizadas en 2025.

Trenes usados

A diferencia del Tren Maya y de los proyectos ferroviarios impulsados por el actual Gobierno, el servicio de pasajeros del Tren Interoceánico opera con trenes usados.

El 27 de enero de 2025, Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) adjudicó de manera directa a la empresa Locomotoras de San Luis la adquisición de 13 carros de pasajeros y 11 locomotoras de segunda mano. Por ese paquete, la paraestatal desembolsó 61 millones de dólares, equivalentes a alrededor de mil 200 millones de pesos.

Para el arranque del servicio de pasajeros en diciembre de 2023, la Secretaría de Marina recurrió al reciclaje de dos trenes alemanes adquiridos en 2015 durante el gobierno de Rafael Moreno Valle en Puebla. Se trató de unidades de la marca Vossloh AG que originalmente se utilizaron en el Tren Turístico Puebla-Cholula, un proyecto que operó de enero de 2017 a diciembre de 2021 y terminó en fracaso.

La Semar nunca informó el monto que pagó por esas máquinas reutilizadas.

El contraste es claro: para el Tren Maya se compraron 42 trenes nuevos con una inversión de 42 mil 500 millones de pesos, mientras que el actual gobierno ya contrató la fabricación de 62 trenes adicionales por un monto superior a los 25 mil millones de pesos.

Durmientes desiguales

En el tramo donde ocurrió el descarrilamiento del Tren Interoceánico, la vía férrea descansaba sobre durmientes de madera deteriorada. No obstante, a pocos metros de ese punto, pasajeros captaron en video durmientes de concreto recién colocados, lo que evidenció una intervención irregular en la misma sección de la vía.

Desde 2021, la Secretaría de Marina intensificó los trabajos para concluir la rehabilitación de la Línea Z, que recorre 308 kilómetros entre Salina Cruz y Coatzacoalcos.

Previo a la inauguración del servicio en 2023, la dependencia aceleró la ejecución de obras mediante contratos considerados “urgentes”. Estas acciones contemplaron la reconstrucción de puentes y la aplicación de trabajos de estabilización dinámica en 144 kilómetros de vía, enfocados en la compactación del balastro y la sustitución de durmientes.

Convoyes con décadas de antigüedad

Un reportaje publicado en septiembre de 2023 por el portal especializado trains.com reveló que México compró en el Reino Unido locomotoras y vagones de pasajeros usados, fabricados entre 1976 y 1982, que posteriormente se incorporaron al Tren Interoceánico.

Se trata de trenes británicos High Speed Train (HST), con una antigüedad de entre 44 y 50 años desde su entrada en operación. El núcleo del parque vehicular del Interoceánico lo conforman 11 coches remolque y tres locomotoras diésel HST Clase 43, provenientes de compañías ferroviarias del Reino Unido como Great Western Railway y LNER. Estas unidades pasaron por procesos de modernización a media vida, que incluyeron la sustitución de motores.

A este material se añadió equipo ferroviario de origen estadounidense, entre el que destacan locomotoras SD70M que pertenecieron a Union Pacific, coches Amfleet utilizados anteriormente por Amtrak y un coche domo cuya fabricación data de 1954.

El artículo destaca que, pese a tratarse de trenes con varias décadas de uso, su adquisición permitió poner en marcha el servicio de pasajeros en el corto plazo.

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