Rocha Moya pide licencia temporal como gobernador de Sinaloa
La solicitud de licencia ocurrió horas después de que autoridades mexicanas informaran que Estados Unidos no entregó pruebas suficientes
02 de mayo de 2026.- Rubén Rocha Moya solicitó licencia temporal como gobernador de Sinaloa luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señalara por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, junto a otros nueve funcionarios y exfuncionarios del estado.
El mandatario de Morena anunció su decisión la noche de este viernes y rechazó las acusaciones formuladas por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. “No voy a permitir que me utilicen para dañar al movimiento al que pertenezco y que ha cambiado para bien la vida de millones de mexicanas y mexicanos”, declaró durante una rueda de prensa.
La solicitud de licencia ocurrió horas después de que autoridades mexicanas informaran que Estados Unidos no entregó pruebas suficientes para respaldar la petición de detención con fines de extradición.
El fiscal de asuntos internacionales, Raúl Jiménez, explicó que el requerimiento enviado por autoridades estadounidenses carecía de elementos probatorios. “No existen pruebas anexas al pedimento que acrediten la comisión de un presunto delito”, afirmó durante una conferencia realizada la mañana del viernes.
Desde que estalló la polémica, el Gobierno federal cerró filas en defensa de Rocha Moya. La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el sustento de las acusaciones y sugirió un posible trasfondo político.
“Si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”, sostuvo la mandataria.
La separación temporal de Rocha Moya abre la posibilidad de que la Fiscalía General de la República (FGR) inicie investigaciones propias, mientras el Gobierno mexicano solicita más información a autoridades estadounidenses antes de considerar una posible detención o extradición.
¿De qué lo acusa Estados Unidos?
La acusación presentada en Nueva York incluye a 10 funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, entre ellos el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez; el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; mandos policiacos, exfuncionarios de seguridad y personal ministerial.
De acuerdo con los fiscales estadounidenses, el grupo presuntamente recibió sobornos y colaboró con la facción de Los Chapitos, integrada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La investigación sostiene que los acusados participaron en una red dedicada al tráfico de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos, además de proporcionar protección e información sobre operativos policiales y militares.
“Los acusados, todos ellos funcionarios actuales o antiguos del gobierno o de las autoridades del orden público en Sinaloa, han participado en esta asociación delictuosa con el cartel para importar cantidades masivas de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a los Estados Unidos”, señala el documento judicial.
El expediente también asegura que los implicados habrían recibido millones de dólares provenientes del narcotráfico a cambio de facilitar las operaciones del grupo criminal.
“A cambio, los acusados han recibido colectivamente millones de dólares en dinero procedente del narcotráfico del cartel”, indican los fiscales en la acusación presentada en Nueva York.
