Semarnat propone plan de restauración para mitigar impacto del Tren Maya en la Península de Yucatán
Semarnat propone involucrar a las comunidades locales, como los productores de chicle, en el proceso de reforestación.
A cinco años de iniciada la construcción del Tren Maya, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha reconocido los daños ecológicos causados por este megaproyecto y ha presentado un plan integral de restauración y reforestación.
Alicia Bárcena, titular de la Semarnat, destacó las acciones a seguir durante una reunión con periodistas y líderes ambientales el 31 de marzo, donde abordó las políticas ambientales del gobierno de Claudia Sheinbaum.
El impacto ambiental del Tren Maya fue uno de los temas más destacados. Semarnat ha comenzado a realizar recorridos en las zonas afectadas para evaluar las medidas de restauración, que incluyen desde la reforestación de manglares hasta la declaración de nuevas áreas naturales protegidas.
En este contexto, se contempla también la eliminación de las mallas colocadas en los pasos de fauna, ya que se ha comprobado que obstaculizan el flujo de animales como jaguares y venados.
Uno de los puntos más controversiales ha sido el daño a las cavernas del sistema Aktun T’uyul, en Quintana Roo, donde las perforaciones para las pilas de concreto destruyeron importantes formaciones subterráneas. A pesar de las críticas, la administración de AMLO había minimizado estos efectos, reconociendo únicamente el impacto en un cenote de la red.
Por otro lado, el gobierno de Claudia Sheinbaum planea detener la construcción de caminos secundarios en la selva, buscando mitigar aún más los efectos negativos del proyecto.
En cuanto a la restauración, la Semarnat propone involucrar a las comunidades locales, como los productores de chicle, en el proceso de reforestación.
