VIDEOS: Joven estudiante renta una cisterna para vivir en CDMX
El muchacho explicó que tomó la decisión para poder tener un espacio con privacidad; la historia se hizo viral
Ciudad de México, domingo 05 de octubre.- Vivir en la Ciudad de México es casi cosa de ricos por las rentas impagables de las viviendas, pero la capital del país sigue siendo la ciudad con más oferta de carreras para estudiantes, por lo que a algunos los lleva hasta el punto de vivir en una cisterna.
Tal es el caso de Sergio Varela, un muchacho de 20 años de edad, originario de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, que se hizo viral en TikTok por la decisión de mudarse al depósito para almacenar agua y así poder vivir en la ciudad para continuar sus estudios de Ingeniería Biomédica.
En la CDMX los precios impagables de las rentas se deben a fenómenos como la gentrificación, el cual provocó que zonas antes considerables asequibles para vivir, ahora cuestan como si fueran áreas de condominios de lujo.
¿Cómo vive el muchacho que rentó una cisterna en Ciudad de México?
En los videos virales, Sergio compartió que vive en condiciones muy limitadas. Paga casi 6 mil pesos por la cisterna que no cuenta con baño propio ni tiene conexión directa a una toma de agua para sus necesidades personales.
La controversia despegó cuando las imágenes mostraron la cisterna con muebles esenciales con cama, escritorio, sillón, y hasta una pequeña cocina.
Sin embargo, lo reducido del espacio apenas le permitió introducir sus pertenencias.
Para poder utilizar el baño o bañarse, debe salir de la cisterna y subir al primer piso del edificio, donde se encuentran las áreas comunes.
Sergio reconoce que no es la situación ideal, pero asegura que la experiencia le ha permitido aprender a cuidarse, ser más autónomo y fortalecer su resiliencia.
Pero espera no tener que permanecer allí mucho tiempo.
¿Por qué aceptan vivir muchos habitantes de la CDMX en estas condiciones?
El joven estudiante explicó que la decisión de vivir en este espacio inusual se debió tanto a la falta de opciones económicas como a su deseo de tener un espacio propio, sin necesidad de compartirlo con “roomies”.
“No quería vivir con roomies ni en un cuarto de tres por dos. Había departamentos disponibles, pero aún estaban ocupados por otros inquilinos. Entonces me decidí por la cisterna”, confesó.
Muchos usuarios de redes sociales expresaron su admiración por su determinación, pero también preocupación por las condiciones en las que muchos jóvenes deben vivir para poder estudiar.
Esta historia reactivó el debate sobre la falta de vivienda digna y asequible en la capital, especialmente para estudiantes de otros estados del país.
