Todo por una foto: Accidentes por selfies dejan cientos de víctimas en el mundo
La obsesión por la foto perfecta ha convertido esta práctica en un verdadera actividad de alto riesgo
Ciudad de México, 07 de febrero del 2025.- Tomarse la selfie perfecta se ha convertido en una actividad de alto riesgo. Entre 2008 y 2021, al menos 379 personas perdieron la vida en accidentes relacionados con la búsqueda de la mejor fotografía, según datos recopilados por Wikipedia. Sin embargo, otras fuentes elevan la cifra a 480 muertes hasta finales de 2024.
El fenómeno supera a otras causas de muerte poco comunes, como los ataques de tiburón, que registran entre cinco y seis fallecimientos al año en todo el mundo, según The Telegraph.

Entre el riesgo y la validación en redes sociales
Las causas de estos accidentes son diversas. Algunos buscan inmortalizar paisajes espectaculares sin prestar atención a su seguridad, mientras que otros se ven atraídos por locaciones famosas de películas o series y se distraen de su entorno.
Según la lista de incidentes documentados, las muertes incluyen atropellamientos por trenes y autos, caídas al vacío, ahogamientos, electrocuciones e incluso detonaciones accidentales de armas y explosivos.
Steve Cole, director de políticas de la Royal Society for the Prevention of Accidents (RoSPA), señala que los ahogamientos y las caídas desde grandes alturas son los incidentes más comunes. Explica que el deseo de reconocimiento en redes sociales lleva a muchas personas a ignorar barreras de seguridad y advertencias, priorizando la validación social sobre su integridad física.
Para mitigar estos riesgos, diversas iniciativas han surgido en distintas partes del mundo. En Trinnacle, cerca de Saddleworth en Peak District, los guardias han advertido a los excursionistas sobre los peligros de tomarse selfies. En Seaford Head, East Sussex, los guardacostas han pedido evitar acercarse demasiado al borde de los acantilados.

En Rusia, el gobierno lanzó una campaña de “selfies seguras” tras varios incidentes trágicos, como el de una mujer que se disparó accidentalmente mientras tomaba una foto o el de dos soldados que murieron tras activar una granada de mano mientras posaban para una imagen.
Mark Griffiths, profesor de adicciones conductuales en la Universidad de Nottingham Trent, dirigió un estudio en 2018 sobre la adicción a las selfies. Según su investigación, quienes asumen riesgos extremos para tomarse fotos tienen una mentalidad similar a la de los aventureros de la historia, con la diferencia de que ahora cualquiera puede grabar y compartir sus hazañas en redes sociales.
Griffiths también relaciona el fenómeno con la autoestima, especialmente en adolescentes y jóvenes, quienes buscan aprobación a través de likes y comentarios, lo que genera una competencia por la foto más impactante.
Casos impactantes de muertes por selfies
Uno de los casos más conocidos es el del ruso Alexander Remnev, quien en 2014 se hizo famoso por sus fotografías en lo alto de los rascacielos de Dubái, como la Princess Tower, de 410 metros de altura.
Sin embargo, otros casos han tenido desenlaces trágicos. En 2015, un explorador en Brecon Beacons fue alcanzado por un rayo mientras tomaba una selfie. Se sospecha que su selfie stick actuó como pararrayos.
En España, David González López murió corneado por un toro en los encierros de Pamplona mientras intentaba fotografiarse con los astados, una práctica que ahora está prohibida en el evento.
Otro caso ocurrió en China, cuando el empresario Jia Lijun quiso tomarse una selfie con una morsa en el parque Xixiakou, en Rongcheng. El animal lo arrastró a la piscina, causando su muerte por ahogamiento, junto con un cuidador del zoológico que intentó rescatarlo.
Algunos casos ocurridos en México
El país no está exento de estos incidentes. En 2017, dos jóvenes de 17 y 18 años murieron en Chínipas de Almada, Chihuahua, al subirse a una camioneta para tomarse una selfie sin notar que una aeronave se acercaba. El ala del avión las golpeó, provocando su fallecimiento.
En 2014, un hombre de 21 años en México se tomó una selfie con una pistola mientras bebía con amigos. Accidentalmente disparó el arma, causándose la muerte.
Otro caso ocurrió en la Presa Malpaso, Aguascalientes, donde una joven de 20 años cayó 15 metros al intentar fotografiarse en una zona restringida.
Más recientemente, en junio de 2024, una mujer fue atropellada por una locomotora de vapor en Nopala, Hidalgo, mientras intentaba tomarse una selfie.
En 2018, una joven se subió a un tren para tomarse fotos, pero perdió el equilibrio y cayó a las vías. La locomotora alcanzó sus piernas, provocando la amputación de ambas extremidades.
