Opinión

Elecciones Internacionales – Propuestas y Soluciones

En muchas contiendas reñidas, el aborto y la sombra de Trump pueden haber significado la perdición del Partido Republicano.

Jorge Laurel
noviembre 17, 2022 6:19 pm

Quiero a alguien (en la presidencia) con la fuerza demostrada de la perseverancia, alguien que conoce este puesto y se lo toma en serio, alguien que entiende que los asuntos a los que se enfrenta un presidente no son blanco o negro, y no pueden reducirse a 140 caracteres.

Michelle Obama (1964-).

Ríos de tinta seguirán corriendo, sobre la elección en USA. Los demócratas cumplieron, los candidatos respaldados por Trump decepcionaron y la inflación no lo fue todo. Los demócratas intentaron superar a la historia y sobreponerse al peso muerto de un presidente herido que hizo su último acto político de la campaña en Maryland, un estado profundamente azul, en un condado en el que hace dos años ganó por un margen abrumador. Tuvieron ayuda de un segmento sorprendente: los votantes republicanos. Hasta ahora, los resultados parecen no llegar al “tsunami rojo” con el que soñaban los republicanos. Los republicanos recuperaron la Cámara de Representantes, pero difícilmente de forma dominante, mientras que el Senado sigue prácticamente empatado. A lo largo de la costa este, en Virginia y áreas mixtas de Rhode Island y Nuevo Hampshire, los demócratas lograron resistir. Incluso vencieron a algunos republicanos aquí y allá. En muchas contiendas reñidas, el aborto y la sombra de Trump pueden haber significado la perdición del Partido Republicano.

El Partido Demócrata post Trump demostró ser un partido más duro y combativo. La participación rompió todos los récords en 2018, cuando los votantes repudiaron a Trump y los demócratas retomaron la Cámara. Hasta ahora, la investigación preliminar realizada sugiere que este año se parece mucho más a 2018 que a los acontecimientos aletargados que tuvieron lugar durante la presidencia de Barack Obama. Muchos analistas ahora piensan que Estados Unidos puede haber alcanzado un nuevo nivel de participación permanentemente alta, impulsado por el temor de cada parte al otro lado.

Eso podría ayudar a explicar por qué los sondeos no lograron capturar la sensación generalizada entre los demócratas de que sus derechos democráticos fundamentales, estaban en un riesgo cada vez mayor, una sensación que creció luego de que la Corte Suprema revirtiera el fallo de Roe versus Wade y de las audiencias por el 6 de enero durante el verano. El aborto puso a los demócratas en la competencia. A lo largo de gran parte de 2021 y la primera mitad de 2022, los republicanos parecían estar preparados para obtener avances aplastantes en el Congreso y más allá. Luego vino la decisión explosiva de la Corte Suprema en Dobbs versus Jackson Women’s Health Organization, que anuló un precedente de 50 años que muchos estadounidenses habían dado por sentado. Los demócratas habían encontrado un tema en torno al cual reunir a su base. 

Algunos gobernadores demócratas como Gretchen Whitmer de Michigan se posicionaron como baluartes del derecho al aborto, los grupos liberales invirtieron cientos de millones de dólares en anuncios que destacaban las posiciones de extrema derecha que adoptaron muchos republicanos para ganar sus primarias. Algunos en la izquierda, particularmente el senador Bernie Sanders de Vermont, han planteado la duda de si los demócratas gastaron demasiada energía en el asunto del aborto. El efecto involuntario, estos críticos argumentaron, fue que reforzaron la imagen de que los demócratas pasaban por algo la preocupación más urgente en la mente de los votantes: la inflación. Pocos estrategas demócratas coinciden. 

A menudo, los demócratas lograron los contrincantes que deseaban. Y el liderazgo del Partido Republicano a menudo estaba confundido y frustrado por las decisiones de sus propios votantes. Los líderes del Partido Republicano cortejaron agresivamente a los gobernadores centristas como Doug Ducey de Arizona, Larry Hogan de Maryland y Chris Sununu de Nuevo Hampshire para que se presentaran como candidatos al Senado, sin grandes resultados. Trump fue quien designó candidatos desde Mar-a-Lago, exigiendo que prestaran fidelidad a sus mentiras sobre las elecciones de 2020, que afirma fueron robadas. Los votantes republicanos de las primarias se pusieron del lado de Trump de forma abrumadora, lo que ocasionó que Mitch McConnell, líder de la minoría en el Senado, se preocupara sobre la “calidad” de los nominados de su partido. En algunas contiendas, los demócratas incluso intentaron alejar a los votantes republicanos de candidatos más moderados y apoyaron a los conservadores alineados con Trump. Los votantes republicanos como demasiado extremistas en temas como el derecho al aborto o como oponentes de la democracia misma. Josh Shapiro, el fiscal general de Pensilvania, publicó anuncios en apoyo al senador estatal Doug Mastriano en las primarias republicanas y luego lo aplastó en las elecciones del martes.

Don Bolduc, contendiente republicano quien también amplificó las mentiras electorales de Trump, perdió el Senado en Nuevo Hampshire, una carrera que los republicanos de Washington creían podían ganar. El gobernador Tony Evers de Wisconsin, en una evaluación irónica de su victoria frente a Tim Michels, un republicano incendiario que se alió con Trump, comentó que “lo aburrido gana”. La inflación dominó y los demócratas buscaban una forma de responder. Una y otra vez, los votantes respondieron a las encuestadoras que el aumento en los precios de gasolina, comestibles y vivienda era su principal preocupación, por mucho. Los demócratas buscaron una respuesta clara y consistente a los ataques republicanos. La Casa Blanca optó primero por la negación: los funcionarios del gobierno arguyeron que la inflación era un fenómeno “transitorio”, una palabra que meses después volvería para que muchos demócratas se comieran sus palabras. 

Luego, la culpa: cuando la invasión de Rusia a Ucrania disparó los precios del petróleo, Biden y otros demócratas intentaron presentar la inflación como el “aumento de precios de Putin”. La aceptación fue más difícil. La principal fuerza en la política estadounidense sigue siendo su profunda división partidista. En efecto, si bien hubo algunos que votaron cruzado el martes, en general los demócratas votaron en masa por los demócratas y los republicanos por los republicanos. En años anteriores, los bajos índices de aprobación de Biden y la inflación estancada podrían haber augurado una paliza convincente para su partido. Harry Truman perdió 55 escaños en la Cámara en sus primeras elecciones de mitad de mandato; Bill Clinton perdió 53; Barack Obama perdió 63. Complejo, pero los demócratas, pese al avejentado Biden, Juntos Lograron Generar: Propuestas y Soluciones. JLG.

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