Los topes de Abelina
“Ni tanto que queme al Santo, ni tanto que no lo alumbre”, refrán popular
Por Juan José Belmonte
Acapulco, Gro., 15 de marzo de 2026.- Cuando se anunció la pavimentación integral de la avenida Ejido allá en septiembre de 2025, el plan original era muy ambicioso, pues no planificaba sólo el cambio de tuberías y concreto, sino también cablear de forma subterránea y colocar un camellón con plantas y árboles.
No pensaron.
En las primeras reuniones, él no fue tajante con las cableras, la CFE y las empresas que manejan redes de telefonía. Cablear de forma subterránea un kilómetro significaba utilizar otro tipo de cableado (el actual es nuevo, se colocó hace tres años) y además reconectar a todas las colonias aledañas a Ejido. Además, la obra no contemplaba esas colonias, por lo que el cambio de unos cables a otros era también tarea titánica. Se desechó la idea. Si no han podido colocar cableado subterráneo ni en la Costera, menos en otra zona de Acapulco.
Después el camellón.
Luciría muy bonito un camellón en una avenida de cuatro carriles o seis, si contamos los dos que usan para estacionarse. Pero Ejido es transitada por muchos vehículos pesados. A lo largo de ella se encuentra una estación de autobuses, empresas materialistas, constructoras y grandes negocios que maniobran con trailers. El camellón se convirtió en la peor idea posible. Y tampoco procedió.
¿Les sobró presupuesto? ¿Se planeó la obra ya sin el camellón ni la infraestructura subterránea o de quién fue la maravillosa idea de poner un tope cada 50 metros?
Todos recordarán que en septiembre de 2018 el exalcalde Evodio Velázquez entregó la vía rápida “rehabilitada”, con un pavimento que parecía rastrillado para vehículos todo terreno porque el chapapote no estaba bien compactado. Se atrevieron a pintar sobre ese desastre las rayas de los carriles.
La secretaria de Desarrollo Urbano en ese tiempo era Luz María Meraza. Adivine quién es la actual secretaria de Desarrollo Urbano de Abelina López.
En ese tiempo, el tema llegó hasta la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador en 2021, donde se le preguntó sobre la posible inclusión de Meraza en el gabinete de Abelina.
El presidente respondió que “no se permita la corrupción” y que se erradique, enfatizando que no debe haber impunidad para funcionarios señalados.
Los topes
Cuando la obra se perfilaba a concluir y el área de Comunicación celebraba con bombo y platillo que faltaba menos que ayer (cuando ya tenía un retraso de cuatro meses), aparecieron los topes.
Los primeros topes prefabricados se colocaron en el crucero de la terminal de autobuses. Tiene cierta lógica por el cruce de pasajeros… ¿al otro lado? ¿Por qué nunca ha pasado eso en Cuauhtémoc donde están las principales centrales camioneras? Bueno.
Los siguientes topes aparecieron en los cruceros de algunas escuelas. Muy lógico por el tránsito escolar. Pero en otros puntos donde hay escuelas no colocaron topes, entonces ¿cuál era la función de estos objetos?
Lo más inverosímil fue el tope colocado en el semáforo de calle 8. Si no te para el semáforo te para el tope. Aquí la lógica es que el semáforo lleva meses descompuesto, probablemente ya no se vaya a reparar y quedemos solo con el tope.
Al final -porque todos los que circulan por Ejido esperan que ya sea el final- se colocaron 16 topes en una avenida que tiene una longitud de 1,300 metros. Esto es un tope cada 81 metros.
Ni la carretera a Costa Grande tiene tantos topes. Se pasaron por uno, sino la obra sería ideal para darle a cada tope el nombre de una estación del rezo del Viacrucis católico y así podríamos atraer turismo religioso.
¿No pensaron?
Las normas de ingeniería vial indican que los topes deben usarse en calles locales o de baja velocidad, no en avenidas primarias o arterias rápidas.
En avenidas principales, como por ejemplo la Avenida Ejido, normalmente se prefieren otras soluciones, como semáforos (pero están descompuestos), pasos peatonales elevados, islas peatonales o señalización y reductores suaves. Pero no topes.
¿Por qué no se recomiendan los topes en avenidas? Por lo que vive ahora Ejido en su nueva etapa: choques por alcance, embotellamientos, ruido y contaminación por frenado y aceleración. Pero eso es algo que la genialidad del gabinete menos corrupto en la historia de Acapulco debería saber.
La única forma de justificar dieciséis topes en una avenida es el manejo presupuestal. Sería imposible creer que desde un inicio el proyecto planteara dieciséis topes. En ambos lados. Y muy probablemente sea una forma corrupta de administrar el presupuesto municipal, dependiendo de la justificación, el proveedor, el precio en el mercado y el precio comprado al proveedor. Pero de eso se encargará el equipo que realiza la auditoría forense al gobierno de Abelina.
Basta recordar que la misma funcionaria en la época de Evodio dejó aproximadamente cien obras inconclusas. Pero eso ya se les olvidó desde 2021 que el gobierno de la honestidad la volvió a contratar.
