Cómo se propaga el sarampión: un virus extremadamente contagioso que viaja por el aire
Una persona con sarampión puede contagiar a otras desde 4 días antes de que aparezca el sarpullido característico hasta 4 días después de su aparición
Ciudad de México, CDMX, 2 de febrero de 2026.- El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas que existen. El virus (un paramixovirus) se propaga principalmente por el aire y puede infectar hasta al 90 % de las personas cercanas que no estén vacunadas o inmunizadas.
Principales vías de transmisión
- Contacto directo con gotitas respiratorias El virus vive en la mucosidad de la nariz y la garganta de la persona infectada. Cuando tose, estornuda, habla o respira fuerte, libera pequeñas gotitas cargadas de virus al aire.
- Inhalación de aire contaminado Las personas cercanas pueden inhalar estas gotitas suspendidas en el aire (aerosol) y contraer la infección fácilmente, incluso si están a varios metros de distancia. El virus permanece infeccioso en el aire o en superficies durante hasta 2 horas después de que la persona infectada se haya ido.
- Contacto indirecto con superficies contaminadas Si alguien toca una superficie donde cayeron gotitas (manijas, mesas, juguetes) y luego se toca los ojos, nariz o boca, también puede infectarse, aunque esta vía es menos común que la transmisión aérea.
Periodo de contagio (cuándo es más peligroso)
Una persona con sarampión puede contagiar a otras desde 4 días antes de que aparezca el sarpullido característico hasta 4 días después de su aparición. Esto significa que puede transmitir el virus antes de saber que está enferma, lo que explica su alta capacidad de propagación.
Factores que aumentan el riesgo
- Espacios cerrados o mal ventilados (escuelas, transporte público, hogares).
- Contacto cercano con una persona infectada.
- Falta de vacunación o inmunidad previa (la vacuna es altamente efectiva).
Prevención clave
La vacunación es la medida más efectiva: la doble dosis de la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola) protege casi al 100 %. En México, el esquema nacional incluye dosis a los 12 meses y refuerzo a los 18 meses.
