Cultura

Cuando la Navidad produce tristeza: Causas de la depresión blanca

Según UNAM Global, la “depresión blanca” es un estado emocional negativo y transitorio que aparece con frecuencia durante las celebraciones decembrinas.

Cuando la Navidad produce tristeza: Causas de la depresión blanca
Alejandro Navarrete
diciembre 22, 2025 2:25 pm

21 de diciembre de 2025.- Aunque la temporada decembrina, la Navidad y el cierre de año despiertan entusiasmo en muchos hogares, otras personas viven una experiencia distinta. Para algunos, estas fechas provocan tristeza, ansiedad o desgano, síntomas que forman parte de lo que se conoce como “depresión blanca” o “blues navideño”.

¿Qué es la depresión blanca?

Según UNAM Global, la “depresión blanca” es un estado emocional negativo y transitorio que aparece con frecuencia durante las celebraciones decembrinas.

Aunque no se clasifica como un trastorno mental, puede afectar significativamente a quienes la experimentan. La profesora Patricia Bermúdez Lozano, de la Facultad de Psicología de la UNAM, señala que los síntomas incluyen insomnio, malhumor, tristeza, pérdida de apetito y ansiedad.

La depresión blanca se relaciona con diversos factores psicológicos, familiares, sociales y económicos que afectan el estado de ánimo durante la Navidad.

Por ejemplo, las dificultades económicas pueden generar desmotivación, mientras que quienes atraviesan duelos o problemas personales no resueltos pueden sentirse especialmente vulnerables en esta época.

Entre las principales causas identificadas se encuentran:

Problemas financieros o laborales, que generan preocupación y desmotivación.

Duelo por la muerte o ausencia de un ser querido, que intensifica la tristeza durante las festividades.

Balance negativo al cierre del año, como no haber alcanzado metas personales o profesionales.

Desgaste físico y emocional derivado del estrés propio de la temporada.

Predisposición genética, ya que quienes tienen familiares con antecedentes de depresión severa pueden ser más vulnerables al “blues navideño”.

Cómo superar el “blues de Navidad:

Superar la depresión blanca requiere un enfoque integral que considere tanto las emociones como las acciones diarias. La especialista de la UNAM recomienda varias estrategias para aliviar este estado temporal:

  • Centrarse en lo positivo: valorar los aspectos agradables de las personas y de la festividad, evitando una visión negativa generalizada.
  • Practicar el perdón: reflexionar honestamente sobre el pasado y perdonarse a sí mismo y a los demás.
  • Realizar actividades placenteras: pasar tiempo con amigos, salir a caminar o disfrutar de momentos de relajación como una ducha reconfortante.
  • Expresar los sentimientos: hablar abiertamente con personas de confianza y mantener redes de apoyo social.
  • Participar en actividades altruistas: ayudar a quienes lo necesitan, lo que contribuye a mejorar el estado de ánimo.
  • Buscar ayuda profesional: acudir a un especialista si la tristeza, el desánimo o el malhumor se intensifican y afectan la vida cotidiana.

Cómo el invierno afecta tu ánimo:

La llegada del invierno en el hemisferio norte coincide con las festividades navideñas y puede afectar el entusiasmo y la motivación de muchas personas. El frío, los días cortos y la menor exposición a la luz natural pueden intensificar esta depresión temporal.

La especialista Bermúdez Lozano advierte sobre el trastorno afectivo estacional (TAE), una condición reconocida por el Instituto Nacional de Salud Mental. Este trastorno se caracteriza por síntomas recurrentes de depresión durante los meses con menor luz solar, generalmente con una duración de cuatro a cinco meses al año.

Los efectos se relacionan con cambios en neurotransmisores y hormonas del cerebro:

  • Menor producción de serotonina, lo que influye en el bienestar y la motivación.
  • Alteraciones en la melatonina, que afectan el sueño y el estado de ánimo.
  • Disminución de vitamina D debido a la menor exposición al sol.

Estos cambios pueden provocar agotamiento, falta de entusiasmo y dificultades para realizar actividades cotidianas o aprender cosas nuevas, aumentando la vulnerabilidad a la tristeza invernal y a la depresión blanca durante la Navidad.

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