Mujer toca clarinete durante cirugía cerebral en Londres para controlar Parkinson
La paciente, de 47 años, participó activamente en la operación realizada en el King’s College Hospital, un procedimiento conocido como estimulación cerebral profunda
Londres, Reino Unido. Lo que parece sacado de una serie de televisión ocurrió en un quirófano real: Denise Bacon, una mujer británica diagnosticada con enfermedad de Parkinson, tocó su clarinete mientras le implantaban electrodos en el cerebro.
La paciente, de 47 años, participó activamente en la operación realizada en el King’s College Hospital, un procedimiento conocido como estimulación cerebral profunda (DBS). Este tratamiento está diseñado para personas cuyos síntomas no responden a los tratamientos convencionales y consiste en insertar electrodos en el cerebro, conectados a un generador que envía impulsos eléctricos para controlar los temblores y la rigidez.
La cirugía, que duró aproximadamente cuatro horas, se realizó con Denise despierta bajo anestesia local. Para garantizar precisión, los médicos utilizaron un marco con coordenadas sobre su cráneo que permitió colocar los electrodos con exactitud a través de pequeñas perforaciones.
Durante la intervención, Denise interpretó melodías con su clarinete mientras los especialistas evaluaban la respuesta inmediata de su cuerpo a la estimulación. “Una mejora instantánea en el movimiento de mis dedos me permitió volver a tocar el clarinete con más facilidad”, relató la paciente emocionada. Este momento, que muestra la combinación de medicina avanzada y métodos poco convencionales, fue compartido en las redes sociales del hospital.
El profesor Keyoumars Ashkan, neurocirujano a cargo de la operación, destacó que la música sirvió como herramienta de monitoreo en tiempo real, ayudando a determinar si los electrodos estaban ubicados correctamente y si la cirugía lograba los resultados esperados.
Además del impacto en su habilidad musical, Denise ha mostrado mejoras significativas en actividades diarias como caminar, nadar y bailar, fortaleciendo su calidad de vida. La experiencia de Denise Bacon se suma a los casos en los que la combinación de tecnología médica y participación activa del paciente marca la diferencia en la lucha contra el Parkinson.
