Chilapa

Fallece Alejo Zavala, obispo emérito de la Diócesis Chilpancingo-Chilpancingo, a los 85 años

Durante sus 22 años al frente, Zavala enfrentó retos monumentales: la efervescencia de la teología de la liberación en los años 70 y 80, la irrupción del crimen organizado en la sierra y costa guerrerenses desde los 2000, y tragedias como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014.

Fallece Alejo Zavala, obispo emérito de la Diócesis Chilpancingo-Chilpancingo, a los 85 años
Francisca Santiaguez
noviembre 03, 2025 8:19 am

Chilpancingo, Guerrero, 2 de noviembre de 2025 – El obispo emérito de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Alejo Zavala Castro, falleció este domingo a los 85 años de edad, tras una vida dedicada al servicio pastoral en una de las regiones más desafiadas por la violencia y la pobreza de México.

La Diócesis confirmó su partida en un comunicado, donde lo describió como un “pastor incansable” que acompañó a las comunidades guerrerenses durante décadas de conflicto social y eclesial.

Zavala Castro nació el 12 de abril de 1940 en Ciudad de México. Ingresó al seminario en 1955 y recibió la ordenación sacerdotal en 1965. Su trayectoria lo llevó a Guerrero en 1971, donde sirvió como párroco en parroquias de la Costa Chica antes de ascender a roles clave en la diócesis.

El papa Juan Pablo II lo nombró obispo de Chilpancingo-Chilapa en 1994, cargo que ejerció hasta su retiro en 2016, sucedido por Óscar Cantú.

Defensor de derechos humanos y de diálogo por la paz

Durante sus 22 años al frente, Zavala enfrentó retos monumentales: la efervescencia de la teología de la liberación en los años 70 y 80, la irrupción del crimen organizado en la sierra y costa guerrerenses desde los 2000, y tragedias como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014.

De acuerdo a Quadratin Guerrero, defendió públicamente los derechos humanos, mediando en diálogos con comunidades indígenas y víctimas de violencia. En 2010, impulsó la creación de la Comisión Diocesana Justicia y Paz, que documentó abusos y promovió la reconciliación en zonas de alta conflictividad como Tierra Caliente.

“La muerte del obispo Zavala deja un vacío irreparable en nuestra Iglesia particular, pero su legado de coraje y cercanía con los pobres perdurará”, expresó el actual obispo José Luis Alberto Orozco, en un mensaje de condolencias.

Autoridades eclesiales y civiles de Guerrero, incluyendo a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, lamentaron su deceso y destacaron su rol en la promoción de la paz social. Salgado escribió en redes: “Guerrero pierde a un guía espiritual que siempre abogó por la justicia”.

El cuerpo del obispo Zavala yace en la Catedral de Chilpancingo para un velorio abierto al público. Las exequias se celebrarán el lunes 3 de noviembre a las 11:00 horas, presididas por el nuncio apostólico.

Nació en una familia humilde, Zavala se doctoró en Derecho Canónico en Roma y fundó escuelas y centros de formación en Acapulco y Chilpancingo, atendiendo a miles de fieles en una diócesis que abarca 17 municipios y enfrenta persistentes desafíos de marginación.

Su partida coincide con las celebraciones del Día de Muertos, evocando su frecuente llamado a honrar a los difuntos como acto de memoria y esperanza. La Diócesis invita a la feligresía a unirse en oración por su eterno descanso.

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