Exhumará la Iglesia restos del primer obispo de Ciudad Altamirano para avanzar en su canonización
El obispo diocesano verificará la autenticidad e integridad de los restos para que, una vez concluido el trámite, puedan ser venerados como reliquias
Chilpancingo, Guerrero.— La Santa Sede autorizó la exhumación de los restos mortales de monseñor Juan Álvaro Navarro Ramírez, primer obispo de la Diócesis de Ciudad Altamirano, como parte del proceso de canonización que ya lo reconoce como Siervo de Dios.
El acto se realizará el próximo 15 de enero en Chilpancingo y marcará la sexta fase del proceso: el reconocimiento canónico de los restos. El obispo diocesano verificará la autenticidad e integridad de los restos para que, una vez concluido el trámite, puedan ser venerados como reliquias.
Monseñor Navarro Ramírez fue ordenado sacerdote en 1945 y nombrado obispo en 1962, a los 48 años. Aceptó el cargo con la frase que resumió su vida: “Mártir sí, obispo no”. Durante casi una década pastoreó una de las diócesis más pobres y aisladas de México hasta su muerte, el 4 de enero de 1971, a los 57 años.
La fase diocesana de la causa se abrió oficialmente el 25 de marzo de 2022. Desde entonces, las cuatro diócesis de Guerrero recopilaron testimonios, documentos y posibles milagros atribuidos a su intercesión.
El padre Faustino Aguilar, párroco de la catedral de San Juan Bautista en Ciudad Altamirano, confirmó la noticia y destacó que la comunidad cristiana local acompaña con entusiasmo este paso histórico hacia la posible canonización del que llaman “Don Juan Navarro”.
Una vez concluida la exhumación, los restos serán trasladados y colocados en un lugar digno de veneración dentro de la diócesis que él mismo fundó
