¿Cómo celebran la Navidad los acapulqueños?
Las posadas son el corazón de las fiestas, del 16 al 24 de diciembre. Estas recrean la peregrinación de María y José con procesiones, cantos de villancicos y la petición de posada puerta por puerta.
Acapulco, Gro., 23 de diciembre de 2025.- Acapulco, el icónico puerto de Guerrero, fusiona las tradiciones navideñas mexicanas con su espíritu playero y hospitalario, creando una celebración única que combina fe, familia y el encanto del Pacífico. En esta temporada 2025, tras años de recuperación, los acapulqueños viven la Navidad con renovada alegría, iluminando la ciudad y atrayendo turistas con eventos festivos.
Las posadas son el corazón de las fiestas, del 16 al 24 de diciembre. Estas recrean la peregrinación de María y José con procesiones, cantos de villancicos y la petición de posada puerta por puerta. En Acapulco, muchas se realizan en barrios tradicionales o incluso en la playa, culminando con fiestas vibrantes: romper la piñata (estrella de siete picos que simboliza los pecados capitales), compartir ponche navideño con frutas de temporada (tejocote, guayaba, canela) y antojitos mexicanos.
La Nochebuena (24 de diciembre) reúne a las familias en cenas abundantes: bacalao, romeritos, pavo, tamales o pozole guerrerense, acompañados de brindis y la medianoche con abrazos y regalos. En hogares acapulqueños, el mar cercano inspira celebraciones con vistas a la bahía.
Magia en la bahía
La ciudad se transforma con iluminaciones: más de 600 mil luces, árboles monumentales en la Vía Rápida, Zócalo y Costera Miguel Alemán, y caravanas navideñas como la de Coca-Cola. Hoteles y restaurantes ofrecen posadas y cenas especiales (desde 650 hasta 2,500 pesos por persona), con buffets internacionales, música en vivo y visitas de Santa Claus.
Eventos destacados incluyen la Feria Acapulco Navidad y Año Nuevo, con espectáculos, gastronomía y pirotecnia en la bahía. Para los acapulqueños, esta Navidad es símbolo de resiliencia: “seguir contentos” pese a desafíos pasados, uniendo tradición religiosa con la calidez guerrerense.
En resumen, los acapulqueños celebran con fe católica, convivencia familiar y el toque tropical que hace de su Navidad una experiencia inolvidable, invitando a locales y visitantes a compartir la magia del puerto.
