Conagua repara fuga en sistema Papagayo y devuelve el agua para Acapulco
La alcaldesa Abelina López Rodríguez señaló que las reparaciones avanzan conforme lo permiten las condiciones técnicas y reiteró que el objetivo es garantizar un suministro estable y seguro para la población.
Acapulco, Gro., 07 de enero de 2026.- Un sismo de magnitud 5.6, registrado el 2 de enero con epicentro en San Marcos, Guerrero, provocó la interrupción del suministro de agua potable para alrededor de 400 mil habitantes de Acapulco, informó la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El movimiento telúrico afectó de manera directa la infraestructura hidráulica que abastece al puerto, al causar daños en los principales sistemas de conducción y distribución de agua. Como consecuencia, amplias zonas de la ciudad y su área conurbada permanecieron sin servicio durante varios días.
Tras el sismo, personal técnico de Conagua inició trabajos de reparación en los puntos dañados, con prioridad en el acueducto Papagayo II, donde se detectó una fuga considerable. Los especialistas realizaron labores de soldadura en tuberías de acero y reforzaron la estructura para restablecer la operación de forma segura.
Gracias a estas acciones, las autoridades lograron recuperar aproximadamente el 60 % del suministro de agua potable en Acapulco. No obstante, el organismo federal indicó que los trabajos continúan en otros sistemas afectados, por lo que el restablecimiento total del servicio se realizará de manera paulatina.
La alcaldesa Abelina López Rodríguez señaló que las reparaciones avanzan conforme lo permiten las condiciones técnicas y reiteró que el objetivo es garantizar un suministro estable y seguro para la población.
Aunque el sismo se sintió en distintas regiones del estado e incluso en la Ciudad de México, las autoridades confirmaron que no se reportaron personas fallecidas, pero sí afectaciones relevantes en infraestructura básica.
Conagua informó que mantendrá las labores de supervisión y reparación hasta lograr la normalización completa del servicio y fortalecer la infraestructura ante futuros eventos sísmicos.
