Irán tiene una nueva exigencia para poner fin a la guerra
Irán busca transformar una ventaja estratégica en algo más duradero
28 de marzo de 2026.- Cuando un funcionario iraní presentó esta semana una lista de exigencias para poner fin a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel, añadió un elemento nuevo: el reconocimiento de la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz.
Esta vía fluvial estratégica, por la que normalmente transita una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado (GNL) del mundo, se ha convertido en el arma más poderosa de la República Islámica. Ahora, Teherán busca convertirla en una fuente de ingresos anuales que podrían ascender a miles de millones de dólares y, al mismo tiempo, en un punto de presión sobre la economía mundial.
Irán lleva mucho tiempo amenazando con cerrar el Estrecho en caso de sufrir un ataque; sin embargo, pocos esperaban que cumpliera su amenaza o que lograra perturbar los flujos comerciales globales con tanta eficacia. La magnitud del impacto ha ampliado las ambiciones de Teherán: sus nuevas exigencias sugieren que quiere transformar esa ventaja estratégica en algo más duradero.
El tráfico marítimo en Ormuz se ha paralizado casi por completo a raíz de los ataques iraníes, sumiendo en el caos a los mercados energéticos mundiales y obligando a países situados mucho más allá del golfo Pérsico a adoptar medidas de emergencia para asegurar sus suministros de combustible.
“Irán se ha visto un tanto sorprendido por el éxito de su estrategia (en Ormuz); por lo barato y comparativamente sencillo que resulta mantener como rehén a la economía mundial”, afirmó Dina Esfandiary, responsable para Medio Oriente en Bloomberg Economics.
“Una de las lecciones extraídas de la guerra es que han descubierto esta nueva ventaja estratégica, y es probable que vuelvan a utilizarla en el futuro. Y creo que monetizarla forma parte de ese descubrimiento de que poseen dicha ventaja”.
Reacción de EE. UU.
Washington reconoce plenamente este riesgo. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, advirtió el viernes que uno de los desafíos inmediatos tras la guerra sería el intento de Teherán de establecer un sistema de peajes en Ormuz.
“Esto no solo es ilegal, sino inaceptable; supone un peligro para el mundo, y es fundamental que la comunidad internacional cuente con un plan para hacerle frente”, declaró Rubio tras una reunión del G7 celebrada en Francia. Los ministros de Asuntos Exteriores del grupo subrayaron “la absoluta necesidad” de restablecer “una libertad de navegación segura y libre de peajes”.
